Referencias Cruzadas

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1 Timoteo 2:7

Biblia de Jerusalen

y de este testimonio - digo la verdad, no miento - yo he sido constituido heraldo y apóstol, maestro de los gentiles en la fe y en la verdad.

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27 Referencias Cruzadas  

El Señor le contestó: «Vete, pues éste me es un instrumento de elección que lleve mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel.


para cuyo servicio he sido yo constituido heraldo, apóstol y maestro.


Digo la verdad en Cristo, no miento, - mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo -,


de ser para los gentiles ministro de Cristo Jesús, ejerciendo el sagrado oficio del Evangelio de Dios, para que la oblación de los gentiles sea agradable, santificada por el Espíritu Santo.


y reconociendo la gracia que me había sido concedida, Santiago, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos tendieron la mano en señal de comunión a mí y a Bernabé: nosotros nos iríamos a los gentiles y ellos a los circuncisos;


Y en lo que os escribo, Dios me es testigo de que no miento.


revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre,


Os digo, pues, a vosotros, los gentiles: Por ser yo verdaderamente apóstol de los gentiles, hago honor a mi ministerio,


Así pues, los que viven de la fe son bendecidos con Abraham el creyente.


El Dios y Padre del Señor Jesús, ¡bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento.


Pero ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique?


sino que primero a los habitantes de Damasco, después a los de Jerusalén y por todo el país de Judea y también a los gentiles he predicado que se convirtieran y que se volvieran a Dios haciendo obras dignas de conversión.


Y me dijo: “Marcha, porque yo te enviaré lejos, a los gentiles”.»


A su llegada reunieron a la Iglesia y se pusieron a contar todo cuanto Dios había hecho juntamente con ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.


Se decían entre sí los judíos: «¿A dónde se irá éste que nosotros no le podamos encontrar? ¿Se irá a los que viven dispersos entre los griegos para enseñar a los griegos?


Mira, esto he hallado, dice Cohélet, tratando de razonar, caso por caso.


Yo, Cohélet, he sido rey de Israel, en Jerusalén.


=Mem.=Verdad y justicia, las obras de sus manos,=Nun.=leales todas sus ordenanzas,


conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley, pues por las obras de la ley=nadie será justificado.=


Porque Dios, a quien venero en mi espíritu predicando el Evangelio de su Hijo, me es testigo de cuán incesantemente me acuerdo de vosotros,





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