Referencias Cruzadas

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1 Juan 5:7

Biblia de Jerusalen

Pues tres son los que dan testimonio:

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31 Referencias Cruzadas  

Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,


Nosotros somos testigos de estas cosas, y también el Espíritu Santo que ha dado Dios a los que le obedecen.»


En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.


Y exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido y ha derramado lo que vosotros veis y oís.


Este es el que vino por el agua y por la sangre: Jesucristo; no solamente en el agua, sino en el agua y en la sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la Verdad.


Jesús respondió: «Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada; es mi Padre quien me glorifica, de quien vosotros decís: “El es nuestro Dios”,


Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.»


El espíritu del Señor Yahveh está sobre mí, por cuanto que me ha ungido Yahveh. A anunciar la buena nueva a los pobres me ha enviado, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad;


Yo y el Padre somos uno.»


Por la palabra de Yahveh fueron hechos los cielos por el soplo de su boca toda su mesnada.


Escucha, Israel: Yahveh nuestro Dios es el único Yahveh.


Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo,


viste=un manto empapado en sangre=y su nombre es: La Palabra de Dios.


Padre, glorifica tu Nombre.» Vino entonces una voz del cielo: «Le he glorificado y de nuevo le glorificaré.»


Yo soy el que doy testimonio de mí mismo y también el que me ha enviado, el Padre, da testimonio de mí.»


Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que=todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.=


Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida,


el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros.


Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí.


el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres convienen en lo mismo.





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