Referencias Cruzadas

- Anuncios -




1 Corintios 6:11

Biblia de Jerusalen

Y tales fuisteis algunos de vosotros. Pero habéis sido lavados, habéis sido santificados, habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.

Ver Capítulo Copiar

52 Referencias Cruzadas  

De él os viene que estéis en Cristo Jesús, al cual hizo Dios para nosotros sabiduría de origen divino, justicia, santificación y redención,


a la Iglesia de Dios que está en Corinto: a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con cuantos en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor nuestro, de nosotros y de ellos


Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando su nombre.”


y a los que predestinó, a ésos también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó.


según el previo conocimiento de Dios Padre, con la acción santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre. A vosotros gracia y paz abundantes.


acerquémonos con sincero corazón , en plenitud de fe, purificados los corazones de conciencia mala y lavados los cuerpos con agua pura.


para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra,


Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor. Vivid como hijos de la luz;


=para que les abras los ojos;=para que se conviertan=de las tinieblas a la luz,=y del poder de Satanás a Dios; y para que reciban el perdón de los pecados y una parte en la herencia entre los santificados, mediante la fe en mí.”


¿Quién acusará a los elegidos de Dios?=Dios es quien justifica.=


Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo,


Nosotros, en cambio, debemos dar gracias en todo tiempo a Dios por vosotros, hermanos, amados del Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio para la salvación mediante la acción santificadora del Espíritu y la fe en la verdad.


y de parte de Jesucristo,=el Testigo fiel, el Primogénito=de entre los muertos,=el Príncipe de los reyes de la tierra.=Al que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados


- Y que la ley no justifica a nadie ante Dios es cosa evidente, pues=el justo vivirá por la fe;=


Yo le respondí: «Señor mío, tú lo sabrás.» Me respondió: «Esos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero.


conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley, pues por las obras de la ley=nadie será justificado.=


Sabéis que cuando erais gentiles, os dejabais arrastrar ciegamente hacia los ídolos mudos.


Por las fatigas de su alma, verá luz, se saciará. Por su conocimiento justificará mi Siervo a muchos y las culpas de ellos él soportará.


(9) Rocíame con el hisopo, y seré limpio, lávame, y quedaré más blanco que la nieve.


(4) lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame.


Pues tanto el santificador como los santificados tienen todos el mismo origen. Por eso no se avergüenza de llamarles=hermanos=


De manera que la ley ha sido nuestro pedagogo hasta Cristo, para ser justificados por la fe.


¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la cólera!


y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús,


Os rociaré con agua pura y quedaréis purificados; de todas vuestras impurezas y de todas vuestras basuras os purificaré.


Por Yahveh triunfará y será gloriosa toda la raza de Israel.


a ésta corresponde ahora el bautismo que os salva y que no consiste en quitar la suciedad del cuerpo, sino en pedir a Dios una buena conciencia por medio de la Resurrección de Jesucristo,


Habéis purificado vuestras almas, obedeciendo a la verdad, para amaros los unos a los otros sinceramente como hermanos. Amaos intensamente unos a otros con corazón puro,


La Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, anunció con antelación a Abraham esta buena nueva:=En ti serán bendecidas todas las naciones.=


en cambio, al que, sin trabajar, cree en aquel que justifica al impío, su fe se le reputa como justicia.


lavaos, limpiaos, quitad vuestras fechorías de delante de mi vista, desistid de hacer el mal,


gente que se cree pura y no está limpia de su mancha,


Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.»


- Limpia de malicia tu corazón, Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo durarán en ti tus pensamientos torcidos?


Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos.»


Moisés mandó entonces que Aarón y sus hijos se acercaran y los lavó con agua.


Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás.» Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo.»


¿Cuánto más grave castigo pensáis que merecerá el que pisoteó al Hijo de Dios, y tuvo como profana=la sangre de la Alianza=que le santificó, y ultrajó al Espíritu de la gracia?


Os escribo a vosotros, hijos míos, porque se os han perdonado los pecados por su nombre.


Mas si el sacerdote comprueba al entrar que, después de revocada la casa, la mancha no se ha extendido por ella, la declarará pura, pues se ha curado del mal.


les dijo: “Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo.”


Porque el Ángel del Señor bajaba de tiempo en tiempo a la piscina y agitaba el agua; y el primero que se metía después de la agitación del agua, quedaba curado de cualquier mal que tuviera.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios