Referencias Cruzadas

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1 Corintios 5:5

Biblia de Jerusalen

sea entregado ese individuo a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu se salve en el Día del Señor.

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23 Referencias Cruzadas  

entre éstos están Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendiesen a no blasfemar.


Y Yahveh dijo al Satán: «Ahí le tienes en tus manos; pero respeta su vida.»


Por eso os escribo esto ausente, para que, presente, no tenga que obrar con severidad conforme al poder que me otorgó el Señor para edificar y no para destruir.


Y estamos dispuestos a castigar toda desobediencia cuando vuestra obediencia sea perfecta.


Mas, al ser castigados, somos corregidos por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.


A los de fuera Dios los juzgará.=¡Arrojad de entre vosotros al malvado!=


El os fortalecerá hasta el fin para que seáis irreprensibles en el Día de nuestro Señor Jesucristo.


=para que les abras los ojos;=para que se conviertan=de las tinieblas a la luz,=y del poder de Satanás a Dios; y para que reciban el perdón de los pecados y una parte en la herencia entre los santificados, mediante la fe en mí.”


Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida y le dará vida - a los que cometan pecados que no son de muerte pues hay un pecado que es de muerte, por el cual no digo que pida -.


Con la vara le castigarás y librarás su alma del seol.


«¡Suscita a un impío contra él, y que un fiscal esté a su diestra;


Concédale el Señor encontrar misericordia ante el Señor aquel Día. Además, cuántos buenos servicios me prestó en Éfeso, tú lo sabes mejor.


firmemente convencido de que, quien inició en vosotros la buena obra, la irá consumando hasta el Día de Cristo Jesús.


Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás, porque está escrito:=Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto.»=


«¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo;


Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, fue dado un aguijón a mi carne, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría.


Pero si el sacerdote ve que no hay en ella pelo blanco, ni está más hundida que la piel, y que ha perdido color, le recluirá por siete días.





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