Referencias Cruzadas

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1 Corintios 4:5

Biblia de Jerusalen

Así que, no juzguéis nada antes de tiempo hasta que venga el Señor. El iluminará los secretos de las tinieblas y pondrá de manifiesto los designios de los corazones. Entonces recibirá cada cual del Señor la alabanza que le corresponda.

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48 Referencias Cruzadas  

Tened, pues, paciencia, hermanos, hasta la Venida del Señor. Mirad: el labrador espera el fruto precioso de la tierra aguardándolo con paciencia hasta recibir las lluvias tempranas y tardías.


Porque es necesario que todos nosotros seamos puestos al descubierto ante el tribunal de Cristo, para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal, el bien o el mal.


la obra de cada cual quedará al descubierto; la manifestará el Día, que ha de revelarse por el fuego. Y la calidad de la obra de cada cual, la probará el fuego.


No hay para ella criatura invisible: todo está desnudo y patente a los ojos de Aquel a quien hemos de dar cuenta.


Que no es hombre de probada virtud el que a sí mismo se recomienda, sino aquel a quien el Señor recomienda.


en el día en que Dios juzgará las acciones secretas de los hombres, según mi Evangelio, por Cristo Jesús.


Por eso, no tienes excusa quienquiera que seas, tú que juzgas, pues juzgando a otros, a ti mismo te condenas, ya que obras esas mismas cosas tú que juzgas,


Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono;=fueron abiertos unos libros,=y luego se abrió otro libro, que es el de la vida; y los muertos fueron juzgados según lo escrito en los libros, conforme a sus obras.


Porque toda obra la emplazará Dios a juicio, también todo lo oculto, a ver si es bueno o malo.


a fin de que la calidad probada de vuestra fe, más preciosa que el oro perecedero que es probado por el fuego, se convierta en motivo de alabanza, de gloria y de honor, en la Revelación de Jesucristo.


El verdadero judío lo es en el interior, y la verdadera circuncisión, la del corazón, según el espíritu y no según la letra. Ese es quien recibe de Dios la gloria y no de los hombres.


Antes bien, hemos repudiado el silencio vergonzoso no procediendo con astucia, ni falseando la Palabra de Dios; al contrario, mediante la manifestación de la verdad nos recomendamos a nosotros mismos a toda conciencia humana delante de Dios.


¿Quién eres tú para juzgar al criado ajeno? Que se mantenga en pie o caiga sólo interesa a su amo; pero quedará en pie, pues poderoso es el Señor para sostenerlo.


¿Cómo podéis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros, y no buscáis la gloria que viene del único Dios?


No habléis mal unos de otros, hermanos. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la Ley y juzga a la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres un cumplidor de la Ley, sino un juez.


No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.


Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así.


Mirad,=viene acompañado de nubes:=todo ojo le verá, hasta=los que le traspasaron,=y=por él harán duelo todas las razas=de la tierra. Sí. Amén.


Y cuando aparezca el Mayoral, recibiréis la corona de gloria que no se marchita.


Vosotros mismos sabéis perfectamente que el Día del Señor ha de venir como un ladrón en la noche.


Jesús le respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme.»


Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.”


Entonces vosotros volveréis a distinguir entre el justo y el impío, entre quien sirve a Dios y quien no le sirve.


Henoc, el séptimo después de Adán, profetizó ya sobre ellos: «Mirad, el Señor ha venido con sus santas miríadas


Pero cada cual en su rango: Cristo como primicias; luego los de Cristo en su Venida.


Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga.


Así, ya no os falta ningún don de gracia a los que esperáis la Revelación de nuestro Señor Jesucristo.


a los que, por la perseverancia en el bien busquen gloria, honor e inmortalidad: vida eterna;


Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre; y entonces se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria.


Alégrate, mozo, en tu juventud, ten buen humor en tus años mozos, Vete por donde te lleve el corazón y a gusto de tus ojos; pero a sabiendas de que por todo ello te emplazará Dios a juicio.


Y el que planta y el que riega son una misma cosa; si bien cada cual recibirá el salario según su propio trabajo,


Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.”


Revela la profundidad de las tinieblas, y saca a la luz la sombra.


Porque mis ojos están puestos sobre todos sus caminos: no se me ocultan, ni se zafa su culpa de delante de mis ojos.


Ya he oído lo que dicen esos profetas que profetizan falsamente en mi nombre diciendo: «¡He tenido un sueño, he tenido un sueño!»


¡Ya pueden ofrecer sacrificios en mi honor, y comerse la carne! Yahveh no los acepta; ahora recordará sus culpas y visitará sus pecados: ellos volverán a Egipto.


«No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse.


Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: « No morirá», sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga.»


Aquél, cuya obra, construida sobre el cimiento, resista, recibirá la recompensa.


De todos modos, si alguien quiere discutir, no es ésa nuestra costumbre ni la de las Iglesias de Dios.


No os quejéis, hermanos, unos de otros para no ser juzgados; mirad que el Juez está ya a las puertas.


Se alaba al hombre según su prudencia, el de corazón torcido será despreciado.


Pues no quiero aparecer como que os atemorizo con mis cartas.





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