Así pues, hermanos míos amados, manteneos firmes, inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que vuestro trabajo no es vano el Señor.
Porque no es injusto Dios para olvidarse de vuestra labor y del amor que habéis mostrado hacia su nombre, con los servicios que habéis prestado y prestáis a los santos.
Y a sus hijos, los voy a herir de muerte: así sabrán todas las Iglesias que yo soy=el que sondea los riñones y los corazones,=y yo os=daré a cada uno según vuestras obras.=