Padre de Gedeón (Jue. 6:11). Tenía un altar a Baal y un objeto de culto de Asera. Cuando su hijo Gedeón destruyó el santuario pagano de adoración, los vecinos idólatras amenazaron de muerte a Gedeón, pero Joás defendió a su hijo diciéndoles que su dios Baal se debía defender por sí mismo).
Octavo gobernante del reino sureño de Judá. Reinó cuarenta años (c 835-c 796 a.C.). En el 841 a.C., cuando apenas era un niño, su padre Ocozías fue asesinado por el rey Jehú de Israel. Entonces Atalía, la madre de Ocozías se apoderó del trono después de asesinar a todos los hijos de Ocozías menos un hijo pequeño, que fue salvado sólo porque la hermana de su padre, Josaba, esposa del sumo sacerdote Joiada, lo sacó furtivamente y lo ocultó (2 R. 11:1-3; 2 Cr. 22:10-12). En el séptimo año del reinado de Atalía, Joiada presentó al joven príncipe a los oficiales del ejército y consiguió su apoyo para destronar a Atalía y poner como rey a Joás. Bajo la protección del ejército se puso en marcha el plan y el niño fue proclamado rey en el templo. Atalía, atraída por las aclamaciones, se dirigió a ese lugar, pero luego fue muerta (2 R. 11:4-16; 2 Cr. 23:1-15). Joiada se puso de inmediato a restaurar la adoración de Dios y a destruir el templo de Baal. Cuando el joven rey llegó a la adultez, reparó el templo, que ya tenía unos ciento cincuenta años de existencia, pero dejó que los lugares altos continuaran como lugares de adoración (2 R. 11:17-12:16; 2 Cr. 23:16-24:16). Sin embargo, después de la muerte de Joiada, el rey cambió considerablemente y llegó a adorar a Asera y otros ídolos. Reprendido por el hijo de su protector, Zacarías, ordenó que lo apedrearan (2 Cr. 24:17-22; Lc. 11:51). También sufrió una seria derrota militar cuando Hazael de Damasco invadió Judá después de tomar la ciudad filistea de Gat. Pudo tranquilizar a los arameos entregándoles todos los tesoros del palacio y del templo (2 R. 12:17, 18; 2 Cr. 24:23, 24). Poco después de su derrota fue asesinado en su cama por dos de sus propios cortesanos (2 R. 12:20, 21; 2 Cr. 24:25, 26). Fue enterrado en la ciudad de David, pero no en las tumbas reales. Su hijo Amasías lo sucedió en el trono.
Hijo del rey Acab de Israel (1 R. 22:26; 2 Cr. 18:25).
Decimotercer rey del reino norteño de Israel. Joás sucedió a su padre, Joacaz, como el tercer rey de la dinastía de Jehú, y gobernó dieciséis años (c 798-c 782 a.C.). Retuvo la adoración nacional de los becerros de Jeroboam, pero fue un admirador de Eliseo, de quien recibió la promesa de que derrotaría a los arameos (2 R. 13:10-19). Fue un guerrero de éxito, y en tres campañas contra Ben-adad III recuperó los territorios de la Transjordania que su padre había perdido. Al principio sus relaciones con Judá eran cordiales, porque cuando Amasías preparó una campaña contra los edomitas, puso un gran ejército de israelitas al servicio del rey de Judá. Sin embargo, antes de iniciar la campaña, Amasías los envió de vuelta por consejo de un profeta. Esto ofendió a los soldados israelitas, quienes, como venganza, asolaron la sección noroeste del reino de Judá (2 Cr. 25:5-10, 13). Después que Amasías regresó victorioso de la campaña edomita, declaró la guerra a Joás de Israel, quizá en un intento de vengarse por el daño hecho por los soldados israelitas. El rey Joás se sintió molesto y fue a batalla contra el reino del sur (2 R. 14:8-10; 2 Cr. 25:17-19). En la batalla de Bet-semes, Amasías fue derrotado, y el victorioso Joás saqueó Jerusalén y rompió unos cuatrocientos codos del muro de la ciudad antes de retirarse con su botín y sus rehenes (2 R. 14:11-14; 2 Cr. 25:20-24).
Descendiente de Judá, de la familia de Sela (1 Cr. 4:22).
Benjamita de la familia de Bequer (1 Cr. 7:8).
Benjamita de Gabaón que se unió a David en Siclag (1 Cr. 12:3).
Supervisor de los almacenes de aceite de David (1 Cr. 27:28).
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