En hebreo: עיןדֹר Ēn'dōr - עיןדור Eyn'do
Es fuente de la generación; también se puede decir manantial. Según las Escrituras, esta era una ciudad que se hallaba en las llanuras del territorio de Isacar. Sin embargo, de manera formal la localidad estaba asignada a la tribu de Manasés. Muchos expertos tienden a identificarla con Khirbet Safsafeh, que está a 11 km al sureste de Nazaret.
Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación.1 Samuel 28:7
Se encuentra cerca del Monte Tabor y del Lago de Tiberíades en la Baja Galilea, en el norte de Israel.
A pesar de estar poblado desde la época Epipaleolítica (16.000 a 8300 a. C.), el Ein Dor actual se estableció en 1948 por integrantes del movimiento juvenil Hashomer Hatzair. Históricamente, han existido diversos Ein Dor: el citado en la Biblia, ubicado en una colina a cinco km del actual, una aldea romana y después bizantina, y otra aldea árabe (Safsafa-صفصافا) erigida sobre la anterior, que se desocupó a raíz de la guerra de independencia de Israel en 1948, y que se hallaba junto al oleoducto Irak-Mediterráneo a dos kilómetros al suroeste del actual kibutz. Próximo a este y al norte del viejo poblado árabe y romano se encuentra la colina de Tel. Zafzafot o ‘colina de álamos’, sitio del pueblo bíblico, y a medio kilómetro de este el manantial que originó la localidad. Hoy en día el kibutz tomó el nombre del antiguo asentamiento, aunque está situado a varios kilómetros al oeste de aquel, y sus habitantes son judíos israelíes.
En el Salmo 83 se menciona a Endor, y se refiere a él como una de triunfo de Jehová contra Sísara, líder del ejército de Canaán. Esto es muy interesante si se considera la época de ese personaje. Él vivió cuando los jueces gobernaban Israel, y combatió en una batalla contra Barac.
Lo que ocurrió en aquella ocasión fue que Jehová entregó a su pueblo en manos del rey de Canaán, quien los sometía y atemorizaba con su propio ejército. No obstante, como los israelitas se arrepintieron, Dios envió al juez Barac a que luchara una batalla para liberar a la nación. Este consultó con la profetisa Débora, quien le señaló que ganaría el enfrentamiento, pero que el honor de vencer a Sísara se lo llevaría una mujer. Y así fue, al perder, el líder del ejército se escapó hasta la tienda de Jael, una leal sierva de Dios. Allí ella hizo que se durmiera, y lo mató con una estaca.
Esto es interesante porque en este relato no se nombra en ningún momento a Endor. Sin embargo, esta ciudad se localizaba a pocos kilómetros del monte tabor. Por este y otros factores, es probable que la batalla haya llegado a esta población. Al tener en mente esto, el escritor del Salmo pudo decir que aquí acabaron con muchos enemigos de Dios.
A pesar de lo anterior es un hecho curioso, la verdad es que esta ciudad se conoce más por ser un lugar en donde estuvo Saúl. Y es que, como Jehová lo había desechado, ya él no tenía su aprobación. Debido a ello, Dios no le contestaba cuando intentaba hablarle.
Estando angustiado por orientación, él busca acudir a una médium. No obstante, como él mismo había eliminado a todas las personas que tenían estas prácticas, tuvo que mandar que buscaran a alguien. Al hallarla, sus siervos le dijeron que estaba en Endor, así que Saúl fue hasta allí. Esto fue poco antes de su caída y muerte a manos de los filisteos.
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