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Romanos 1 - Biblia Universidad de Jerusalem

Salutación

1. Pablo, siervo de Mesias Yeshúa, apóstol por vocación, escogido para el Buena Noticia de Di-s,

2. que había ya prometido por medio de sus profetas en las Escrituras Sagradas,

3. acerca de su Hijo, nacido del linaje de David según la carne,

4. constituido Hijo de Di-s con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos, Yeshúa HaMashiaj Señor nuestro,

5. por quien recibimos la gracia y el apostolado, para predicar la obediencia de la fe a gloria de su nombre entre todos los gentiles,

6. entre los cuales os contáis también vosotros, llamados de Yeshúa HaMashiaj,

7. a todos los amados de Di-s que estáis en Roma, santos por vocación, a vosotros gracia y paz, de parte de Di-s nuestro Padre y del Señor Yeshúa HaMashiaj.

Deseo de Pablo de visitar Roma

8. Ante todo, doy gracias a mi Di-s por medio de Yeshúa HaMashiaj, por todos vosotros, pues vuestra fe es alabada en todo el mundo.

9. Porque Di-s, a quien venero en mi espíritu predicando el Buena Noticia de su Hijo, me es testigo de cuán incesantemente me acuerdo de vosotros,

10. rogándole siempre en mis oraciones, si es de su voluntad, encuentre por fin algún día ocasión favorable de llegarme hasta vosotros,

11. pues ansío veros, a fin de comunicaros algún don espiritual que os fortalezca,

12. o más bien, para sentir entre vosotros el mutuo consuelo de la común fe: la vuestra y la mía.

13. Pues no quiero que ignoréis, hermanos, las muchas veces que me propuse ir a vosotros - pero hasta el presente me he visto impedido - con la intención de recoger también entre vosotros algún fruto, al igual que entre los demás gentiles.

14. Me debo a los griegos y a los bárbaros; a los sabios y a los ignorantes:

15. de ahí mi ansia por llevaros el Buena Noticia también a vosotros, habitantes de Roma.

El poder del evangelio

16. Pues no me avergüenzo del Buena Noticia, que es una fuerza de Di-s para la salvación de todo el que cree: del judío primeramente y también del griego.

17. Porque en él se revela la justicia de Di-s, de fe en fe, como dice la Escritura: = El justo vivirá por la fe. =

La culpabilidad del hombre

18. En efecto, la cólera de Di-s se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que aprisionan la verdad en la injusticia;

19. pues lo que de Di-s se puede conocer, está en ellos manifiesto: Di-s se lo manifestó.

20. Porque lo invisible de Di-s, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables;

21. porque, habiendo conocido a Di-s, no le glorificaron como a Di-s ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció:

22. jactándose de sabios se volvieron estúpidos,

23. y = cambiaron la gloria = del Di-s incorruptible = por una representación = en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles.

24. Por eso Di-s los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos;

25. a ellos que cambiaron la verdad de Di-s por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén.

26. Por eso los entregó Di-s a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza;

27. igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío.

28. Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Di-s, entrególos Di-s a su mente insensata, para que hicieran lo que no conviene:

29. llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño, de malignidad, chismosos,

30. detractores, enemigos de Di-s, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres,

31. insensatos, desleales, desamorados, despiadados,

32. los cuales, aunque conocedores del veredicto de Di-s que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen.

Biblia de Jerusalén 3ra Edición

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