Salmos 9 - Biblia Septuaginta al Español1 Te confesaré, Señor, en todo mi corazón; narraré todas tus maravillas. 2 Me alegraré y alborozaré en ti; cantaré a tu nombre, Altísimo. 3 Convirtiendo a mi enemigo hacia atrás —flaquearán y perecerán de ante tu faz. 4 Porque has hecho mi juicio y mi causa, sentádote en trono, el que sentencias justicia. 5 Has increpado a gentes; y ha perecido el impío; el nombre de ellos has borrado por el siglo y por el siglo del siglo. 6 Del enemigo han desfallecido las espadas hasta el fin; y ciudades has arrasado; 7 ha perecido la memoria de ellos con el sonido(a) ; y el Señor por el siglo permanece. 8 Ha prevenido en juicio su trono; y él juzgará al orbe en justicia; juzga pueblos en rectitud. 9 Y se ha hecho el Señor refugio al pobre, amparador en oportunidades(b) , en tribulación. 10 Y esperen en ti, los que conocen tu nombre; pues no has abandonado a los que te buscan, Señor. 11 Cantad al Señor, al que habita en Sión; anunciad entre las gentes sus hechos. 12 Porque, requiriendo las sangres(c) de ellos ha recordado; no ha olvidado la plegaria de los pobres. 13 Apiádate de mí, Señor, ve mi humillación de parte de mis enemigos, 14 el que me exaltas de las puertas de la muerte; para que yo anuncie todos tus loores en las puertas de la hija de Sión. 15 Alborozareme en tu salud: enclavadas están gentes en la perdición que hicieron. 16 En este lazo que ocultaron, se prendió su pie. 17 Es conocido el Señor, juicios haciendo: en las obras de sus manos prendióse el pecador(d) . 18 Conviértanse los pecadores al infierno, todas las gentes que se olvidan de Dios. 19 Porque, no hasta el fin, será olvidado el pobre; la paciencia de los pobres no perecerá hasta el fin. 20 Levántate, Señor; no se conforte un hombre; juzgadas serán gentes en tu presencia. |
Natalio Fernández Marcos y María Victoria Spottorno Díaz © Traductores