Salmos 80 - Biblia Torres Amat 18251 Escucha, ¡oh tú, pastor de Israel!, tú que apacientas el pueblo de José, como a ovejas. Tú que estás sentado sobre los querubines, manifiéstate, 2 delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés. Ostenta tu poder, y ven a salvarnos. 3 ¡Oh Dios!, conviértenos a ti, y muéstranos favorable tu semblante; y seremos salvos. 4 ¡Oh Señor Dios de los ejércitos!, ¿hasta cuándo estarás enojado sin escuchar la oración de tu siervo? 5 ¿Hasta cuándo nos has de alimentar con pan de lágrimas, y hasta cuándo nos darás a beber lágrimas con abundancia? 6 Nos haces el blanco de la contradicción de nuestros vecinos; y nuestros enemigos hacen mofa de nosotros. 7 ¡Oh Dios de los ejércitos!, conviértenos a ti, y muéstranos tu rostro, y seremos salvos. 8 De Egipto trasladaste acá tu viña; arrojaste las naciones, y la plantaste. 9 Fuiste delante de ella en el viaje, para irla guiando; la hiciste arraigar, y llenó la tierra. 10 Cubrió con su sombra los montes, y los altísimos cedros con sus sarmientos. 11 Hasta el mar extendió sus pámpanos, y hasta el río sus vástagos. 12 ¿Por qué has derribado su cerca, y dejas que la vendimien todos los caminantes? 13 El jabalí del bosque la ha destruido, y se apacienta en ella esa fiera solitaria. 14 ¡Oh Dios de los ejércitos! vuélvete hacia nosotros, mira desde el cielo, y atiende y visita esa viña. 15 Renuévala, pues la plantó tu diestra; y en atención al hijo del hombre, a quien tú te escogiste. 16 Ella ha sido entregada a las llamas y desarraigada; mas con un ceño de tu semblante perecerán todos tus enemigos. 17 Tiende tu mano protectora sobre el varón de tu diestra, sobre el hijo del hombre a quien tú escogiste. 18 Entonces no nos apartaremos de ti; nos darás nueva vida, e invocaremos tu Nombre. 19 ¡Oh Señor Dios de los ejércitos!, conviértenos a ti, y muéstranos tu rostro, y seremos salvos. |
Copyright © Félix Torres Amat. Traducción de la Vulgata al castellano 1825.