Juan 19 - La Biblia Textual 3a Edicion1 Pilato, pues, tomó entonces a Jesús, y lo azotó. 2 Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y lo vistieron con un manto purpúreo; 3 y se acercaban, y le decían: ¡Viva el rey de los judíos! Y le daban bofetadas. 4 Otra vez salió Pilato, y les dice: Mirad, os lo traigo fuera para que sepáis que ningún delito hallo en él. 5 Entonces salió Jesús, llevando la corona espinosa y el manto purpúreo. Y les° dice: ¡He aquí el hombre!° 6 Cuando pues lo vieron los principales sacerdotes y los alguaciles, gritaron, diciendo: ¡Crucifica! ¡Crucifica! Les dice Pilato: ¡Tomadlo vosotros y crucificadlo, pues yo no hallo delito en él! 7 Le respondieron los judíos: Nosotros tenemos una ley, y según la ley debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios. 8 Cuando Pilato oyó esta palabra, se atemorizó más. 9 Y entró otra vez en el pretorio, y dice a Jesús: ¿De dónde eres tú? Pero Jesús no le dio respuesta. 10 Entonces le dice Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y tengo autoridad para crucificarte?° 11 Jesús le respondió: Ninguna autoridad tendrías sobre mí, si no te hubiera sido dada de arriba; por esto, el que me entregó a ti° tiene mayor pecado. 12 En razón de esto, Pilato procuró soltarlo; pero los judíos gritaron, diciendo: ¡Si sueltas a éste no eres amigo de César, pues todo el que se hace rey se opone a César! 13 Cuando oyó estas palabras, Pilato llevó afuera a Jesús y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado Enlosado, y en hebreo Gabbata. 14 (Era la preparación de la pascua, como la hora sexta.) Y dice a los judíos: ¡He aquí vuestro rey! 15 Entonces ellos gritaron: ¡Fuera, fuera, crucifícalo! Les dice Pilato: ¿Que crucifique a vuestro rey? Respondieron los principales sacerdotes: ¡No tenemos más rey que César! 16 Entonces lo entregó a ellos para que fuera crucificado. Tomaron pues a Jesús, 17 y cargando Él mismo la cruz, salió hacia el lugar llamado de la Calavera, que en hebreo se dice Gólgota. 18 Allí lo crucificaron, y con Él a otros dos, uno a cada lado, y en medio a Jesús. 19 Y Pilato escribió también un título y lo puso sobre la cruz; y estaba escrito: JESÚS EL NAZARENO, EL REY DE LOS JUDÍOS. 20 Muchos de los judíos leyeron este título, porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y había sido escrito en hebreo, en latín y en griego.° 21 Dijeron por tanto los principales sacerdotes de los judíos a Pilato: No escribas: El Rey de los judíos, sino que él dijo: Soy rey de los judíos. 22 Respondió Pilato: Lo que he escrito he escrito.° 23 Cuando pues los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes: una parte para cada soldado, y la túnica; pero la túnica era sin costura, tejida completamente desde arriba. 24 Entonces se dijeron unos a otros: No la rasguemos, sino echemos suertes° sobre ella para ver de quién será. Para que se cumpliera la Escritura:° Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.° Así pues, hicieron esto los soldados. 25 Junto a la cruz de Jesús, estaban de pie su madre, la hermana de su madre,° Miriam, la de Cleofás y Miriam de Magdala. 26 Viendo entonces Jesús a la madre y al discípulo a quien amaba, de pie a su lado, dice a la madre: ¡Mujer, he ahí tu hijo! 27 Después dice al discípulo: ¡He ahí tu madre! Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su propia casa.° 28 Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo había° sido consumado, para que se cumpliera° la Escritura, dijo:° Tengo sed. 29 Estaba puesta una vasija llena de vinagre. Entonces sujetaron alrededor de un hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. 30 Luego que Jesús tomó el vinagre,° dijo: Consumado está. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.° 31 Entonces los judíos, por cuanto era la Preparación,° para que los cuerpos no quedaran en la cruz en el sábado (pues el día de aquel sábado era grande), rogaron a Pilato que les fueran quebradas las piernas y fueran quitados. 32 Fueron por tanto los soldados, y quebraron las piernas del primero, y del otro que había sido crucificado con él; 33 pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas; 34 sino que uno de los soldados le abrió el costado con su lanza, y al instante salió sangre y agua. 35 Y el que lo ha visto, da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis. 36 Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura: No será quebrado hueso suyo.° 37 Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.° 38 Después de estas cosas, José de Arimatea, que era° discípulo de Jesús (aunque en secreto por temor a los judíos), rogó a Pilato que le permitiera llevar° el cuerpo de Jesús. Pilato se lo permitió, y entonces fue y llevó su cuerpo. 39 También había ido Nicodemo (el que al principio acudió a Él de noche°), llevando una mezcla de mirra y áloe como de cien libras. 40 Tomaron pues el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con las especias aromáticas, según es costumbre de sepultar entre los judíos. 41 Y en el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual nadie había sido puesto aún. 42 Allí pues pusieron a Jesús, a causa del día de la Preparación° de los judíos, porque el sepulcro estaba cerca. |
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