1 Juan 4 - La Biblia Textual 3a Edicion1 Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus, si proceden de Dios; porque muchos falsos profetas han salido al mundo. 2 En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesús el Mesías ha venido en carne, procede de Dios; 3 y todo espíritu que no confiesa a Jesús,° no procede de Dios; y éste es el del anticristo, del que° habéis oído que viene, y ahora está ya en el mundo. 4 Hijitos, vosotros procedéis de Dios, y los habéis vencido, pues mayor es el que está en vosotros° que el que está en el mundo. 5 Ellos proceden del mundo, por eso hablan de parte del mundo, y el mundo los escucha. 6 Nosotros procedemos de Dios; el que conoce a Dios, nos escucha; el que no procede de Dios, no nos escucha. Por eso conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error. 7 Amados, amémonos unos a otros, porque el amor procede de Dios; todo el que ama, es nacido de Dios y conoce a Dios. 8 El que no ama, no conoció a Dios, porque Dios es amor. 9 En esto fue manifestado el amor de Dios en° nosotros: En que Dios envió al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por medio de Él. 10 En esto está° el amor: No en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y envió a su Hijo como propiciación° por nuestros pecados. 11 Amados, si así nos amó Dios, también nosotros debemos amarnos unos a otros. 12 A Dios nadie jamás lo vio;° si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor ha sido perfeccionado en nosotros. 13 En esto conocemos que permanecemos en Él y Él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu. 14 Y nosotros hemos visto° y damos testimonio de que el Padre ha enviado al Hijo como° Salvador del mundo. 15 Cualquiera que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. 16 Y nosotros hemos conocido y creído en el amor que Dios tiene hacia° nosotros. Dios es amor, y el que permanece en el amor, permanece en Dios, y Dios permanece en él. 17 En esto ha llegado a la perfección el amor entre nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio: que como Él° es, así somos nosotros en el mundo. 18 En el amor no hay temor, antes bien, el perfecto amor echa afuera el temor, pues el temor lleva en sí mismo castigo,° de donde el que teme no ha sido perfeccionado en el amor. 19 Nosotros° amamos, porque Él nos amó primero. 20 Si alguno dijera: Amo a Dios, y aborrece° a su hermano, es mentiroso, porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. 21 Y este mandamiento tenemos de parte de Él: el que ama a Dios, ame también a su hermano. |
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