x

Biblia Online

Anuncios



2 Corintios 7 - Nueva Biblia Española (1975)

1. Estas promesas tenemos, amigos; por eso, limpiémonos toda suciedad de cuerpo ó de espíritu, y sigamos completando nuestra consagración con el respeto que a Dios se debe.

Regocijo de Pablo al arrepentirse los corintios

2. Hágannos un hueco: a nadie ofendimos, a nadie arruinamos, a nadie explotamos.

3. No los estoy censurando, ya les tengo dicho que los llevo tan dentro, que estamos unidos para vida y para muerte.

4. Mucha es mi confianza con ustedes, mucho mi orgullo por ustedes, me siento lleno de ánimos, reboso alegría en medio de todas mis penalidades.

5. Porque, de hecho, tampoco cuando llegué a Macedonia tuvo mi pobre persona un momento de sosiego; no, dificultades por todas partes, contiendas por fuera y temores por dentro.

6. Pero Dios, que da aliento a los deprimidos, nos animó con la llegada de Tito;

7. y no sólo con su llegada, sino también con los ánimos que traía por causa de ustedes; me habló de la nostalgia, de las lágrimas, del interés de ustedes por mí, y esto me alegró todavía más.

8. Por eso, aunque les causé pena con mi carta, no lo siento; antes lo sentía, viendo que aquella carta les dolió, aunque fue por poco tiempo;

9. pero ahora me alegro, no de que sintieran pesar, sino de que ese pesar produjera enmienda. Su pesar fue realmente como Dios manda, de modo que no salieron perdiendo nada por causa mía.

10. Porque un pesar como Dios manda produce una enmienda saludable y sin vuelta atrás; en cambio, el pesar de este mundo procura la muerte.

11. ¡Hay que ver! El hecho de haber sentido pesar como Dios manda cuánto empeño produjo en ustedes, qué excusas, qué indignación, qué respeto, qué nostalgia, qué emulación, que escarmiento. Han probado de todos los modos posibles que no tenían culpa en el asunto.

12. Ya ven que el motivo real de la carta no eran el ofensor ni el ofendido; me proponía que descubrieran delante de Dios el aprecio que sienten por mí.

13. Esto es lo que me ha dado ánimos. Además de estos ánimos, me alegro mucho más aún lo feliz que se sentía Tito, pues se ha quedado tranquilo por todos ustedes.

14. En ninguno de los elogios que le había hecho de ustedes quedé mal, todo lo contrario: lo mismo que a ustedes siempre les he dicho la verdad, también los elogios que hice a Tito de ustedes resultaron ser verdad.

15. Siente mucho más afecto por ustedes, recordando su respuesta unánime y con qué escrupulosa atención' lo recibieron.

16. Me alegra poder contar con ustedes en todo.

Biblia - Luis Alonso Schökel y Juan Mateos

Luis Alonso Schökel y Juan Mateos, 1975 ©, Editada por Ediciones Cristiandad.






Anuncios