Job 29 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)1 Y continuó Job su discurso, y dijo: 2 ¡Quién me volviese como en los meses pasados, como en los días en que Dios me guardaba; 3 Cuando su lámpara resplandecía sobre mi cabeza, y por su luz yo caminaba a través de la oscuridad; 4 Como era yo en los días de mi juventud, cuando el secreto de Dios estaba sobre mi tienda; 5 Cuando el Omnipotente aún estaba conmigo, y mis hijos estaban alrededor de mí; 6 Cuando lavaba yo mis pasos con leche, y la roca me derramaba ríos de aceite! 7 Cuando yo salía a la puerta de la ciudad, cuando en la plaza preparaba mi asiento; 8 Los jóvenes me veían, y se escondían; y los ancianos se levantaban, y permanecían en pie; 9 Los príncipes detenían sus palabras, ponían la mano sobre su boca; 10 Los nobles guardaban silencio, y su lengua se pegaba a su paladar: 11 Cuando los oídos me oían, me llamaban bienaventurado, y cuando los ojos me veían, me daban testimonio: 12 Porque yo libraba al pobre que clamaba, y al huérfano que no tenía quien le ayudara. 13 La bendición del que estaba a punto de perecer venía sobre mí; y al corazón de la viuda hacía cantar de alegría. 14 Me vestía de justicia, y ella me cubría; como manto y diadema era mi justicia. 15 Yo era ojos al ciego, y pies al cojo. 16 Yo era padre para el pobre, y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia; 17 y quebraba los colmillos del inicuo, y de sus dientes hacía soltar la presa. 18 Entonces decía yo: En mi nido moriré, y como la arena multiplicaré mis días. 19 Mi raíz se extendía junto a las aguas, y en mis ramas permanecía el rocío. 20 Mi gloria se renovaba en mí, y mi arco se fortalecía en mi mano. 21 Me oían, y esperaban; y guardaban silencio ante mi consejo. 22 Tras mi palabra no replicaban, y mi discurso destilaba sobre ellos. 23 Y me esperaban como a la lluvia, y abrían su boca como a la lluvia tardía. 24 Si me reía con ellos, no lo creían; y no abatían la luz de mi rostro. 25 Escogía yo el camino de ellos, y me sentaba como jefe; y habitaba como rey en el ejército, como el que consuela a los que lloran. |
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