Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -


Juan 19 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

1 Entonces pues Pilato tomó a Jesús, y le azotó,

2 y los soldados entretejiendo una corona de espinas pusiéronla en su cabeza, y le vistieron un manto de púrpura,

3 Y decían: ¡Salud!, el rey de los judíos. Y le daban bofetadas.

4 Salió pues de nuevo Pilato y díceles: He aquí: os lo traigo fuera, para que sepáis que en él no hallo ninguna causa.

5 Salió pues Jesús fuera, llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y díceles Pilato: ¡He aquí el hombre!

6 Cuando pues le vieron, los principales sacerdotes y los alguaciles gritaron, diciendo: ¡Crucifícale 1 ¡Crucifícale! Díceles Pilato: Tomadle vosotros y crucificadle, pues yo no hallo en él causa.

7 Respondieron los judíos: Nosotros tenemos ley, y según la ley debe morir porque se hizo a sí mismo hijo de Dios.

8 Cuando pues oyó Pilato esta palabra, fué más y más asustado,

9 y entró en el pretorio de nuevo y dice a Jesús: ¿De dónde eres tú? Jesús no le dio respuesta.

10 Dícele pues Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que poder tengo de crucificarte, y poder tengo de soltarte?

11 Respondió Jesús: No tendrías ningún poder contra mí, si no te hubiera sido dado de arriba (Rom. 13). Por esto el que a ti me entrega mayor culpa tiene.

12 Desde entonces procuraba soltarle, mas los judíos gritaban: Si a éste sueltas, no eres amigo del César. Todo el que a sí mismo se hace rey se opone al César.

13 Pilato pues, oyendo estas palabras llevó fuera a Jesús, y sentóse sobre el tribunal, en el sitio dicho el Apedreado, en hebreo, Gabbatha.

14 Y era preparación de la pascua, como la sexta hora, y dice a los judíos: ¡He aquí el rey de vosotros!

15 Mas ellos gritaban: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A vuestro rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos rey sino a César.

16 Entonces pues se le entregó a ellos para que fuese crucificado. Tomaron pues a Jesús y le llevaron.

17 Y llevando la cruz para sí mismo salió al lugar dicho de la Calavera y en hebreo Gólgota,

18 donde le crucificaron, y con él a otros dos, uno de cada lado y en medio a Jesús.

19 Escribió Pilato también un título, y lo puso sobre la cruz. Estaba escrito: Jesús el nazareno, el rey de los judíos.

20 Este título lo leyeron muchos de los judíos, porque estaba cerca de la ciudad donde fué crucificado Jesús, y estaba escrito en hebreo, griego y latín.

21 Decían pues a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: El rey de los judíos, sino que aquél dijo: Rey soy de los judíos.

22 Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.

23 Los soldados, pues, cuando crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, a cada soldado una parte, y la túnica. Era la túnica, sin costura, toda de un solo tejido desde arriba.

24 Dijeron pues los unos a los otros: No la rasguemos, sino sorteémosla, a quién será; a fin de que la Escritura se cumpliese: Se partieron entre sí mis vestidos y sobre mi ropa echaron suertes. Los soldados, pues, hicieron estas cosas.

25 Estaba junto a la cruz de Jesús la madre y la hermana de su madre, María la de Cleofas y María la de Magdala.

26 Viendo pues Jesús a su madre y al discípulo a quien amaba presente, dice a su madre: Mujer, he aquí tu hijo.

27 Después dice al discípulo: He aquí tu madre. Y desde aquella hora la recibió el discípulo en su casa.

28 Después de esto, Jesús, sabiendo que ya todo estaba consumado, para que se cumpliese la Escritura (Salmo 69:21), dijo: Tengo sed.

29 Había allí un vaso lleno de vinagre. Ellos (los soldados) llenando de vinagre una esponja y poniéndola en un hisopo se la acercaron a la boca.

30 Cuando, pues, hubo tomado el vinagre, dijo Jesús: Consumado es, e inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

31 Los judíos, pues, puesto que era preparación para que no quedasen sobre la cruz los cuerpos en el sábado, (pues era grande aquel día de sábado rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas de ellos, y fuesen quitados.

32 Vinieron pues los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro que fué crucificado con él;

33 mas al venir a Jesús, como vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas;

34 mas uno de los soldados con su lanza le traspasó el costado, y al instante salió sangre y agua.

35 El que lo ha visto ha dado testimonio, y verdadero -es su testimonio y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis.

36 Sucedió pues esto para que la Escritura se cumpliese: Ningún hueso de él será quebrantado (Ex. 12:46; Núm. 9:12),

37 y de nuevo, otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron (Zac. 12:10; Apoc. 1:7).

38 Después de estas cosas José de Arimatea, siendo discípulo de Jesús, mas escondido por miedo de los judíos, pidió a Pilato que pudiese llevar el cuerpo de Jesús, y permitió Pilato. Vino pues y llevó el cuerpo de Jesús.

39 Vino también Nicodemo, el que vino a Jesús de noche al principio (c. 3), trayendo una mixtura de mirra y áloes como cien libras.

40 Tomaron pues el cuerpo de Jesús y le envolvieron en lienzos con los aromas, como es costumbre entre los judíos sepultar.

41 Había en el lugar donde fué crucificado, un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo en el cual aun nadie había sido puesto.

42 Allí, pues, a causa de la preparación de los judíos, porque estaba cerca el sepulcro, pusieron a Jesús.

Nuevo Testamento de Pablo Besson

Copyright © Edición Conmemorativa 1981, Asociación Bautista Argentina de Publicaciones.

Síguenos en:



Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos