Salmos 95 - Biblia Nacar-Colunga1 ¡Venid, cantemos jubilosamente a Yahvé! Cantemos golosos a la Roca de nuestra salvación! 2 Lleguémonos a El con alabanzas, aclamémosle con salmos. 3 Porque Dios grande es Yahvé, Rey grande sobre todos los dioses, 4 que tiene en sus manos las profundidades de la tierra y suyas son también las cumbres de los montes. 5 Suyo es el mar, pues El lo hizo; suya la tierra, formada por sus manos.' 6 Venid, póstremenos en presencia de El, doblemos nuestra rodilla ante Yahvé, nuestro Hacedor. 7 Porque El es nuestro Dios, y nosotros el pueblo que El apacienta y el rebaño que El guía. Si pudierais hoy oír su voz: 8 “No endurezcáis vuestro corazón como en Meribá, como el día de Masa en el desierto, 9 donde me tentaron vuestros padres, me probaron a pesar de haber visto mis obras. 10 Cuarenta años anduve desabrido de aquella generación, y tuve que decirme: Este es un pueblo de extraviado corazón, que desconoce mis caminos. 11 Por eso les juré en mi ira que no entrarían en mi reposo.” |
Alberto Colunga Cueto, y Eloíno Nácar Fúster. 1944©