Salmos 80 - Biblia Nacar-Colunga1 Al maestro del coro. Sobre “los lirios del testimonio.” Salmo de Asaf. 2 ¡Oh Pastor de Israel! apresta el oído. Tú que conduces a José como un rebaño, que te sientas sobre los querubines, muéstrate esplendoroso 3 ante Efraím, Benjamín y Manases. Despierta tu poder, ven y sálvanos. 4 ¡Oh Dios! restaúranos, haz esplender tu rostro, y seremos salvos. 5 ¡Oh Yahvé, Dios de los ejércitos! ¿Hasta cuándo estarás enojado contra la oración de tu pueblo? 6 Les das a comer pan de lágrimas, les haces beber lágrimas en abundancia;' 7 nos has hecho objeto de contienda para nuestros vecinos, y nuestros enemigos se burlan de nosotros. 8 Dios de los ejércitos, restaúranos; haz esplender tu rostro y seremos salvos.' 9 Tú arrancaste de Egipto una vid, arrojaste a las gentes y la trasplantaste. 10 Le pusiste en derredor una albarrada, y extendió sus raíces y llenó la tierra. 11 Cubriéronse los montes de su sombra, y sus sarmientos llegaron a ser como los cedros de Dios;' 12 extendió sus ramas hasta el mar, y hasta el río sus retoños. 13 ¿Por qué has derribado su albarrada y la vendimian los que pasan por el camino? 14 La devastan los jabalíes del monte y pastan en ella las bestias del campo. 15 ¡Dios de los ejércitos! vuélvete ya, mira desde los cielos y contempla y visita esta viña. 16 Esta viña que ha plantado tu diestra, el renuevo que tú hiciste fuerte. 17 Los que la abrasan por el fuego y la asolan perezcan por el enojo de tu faz. 18 Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, sobre el hijo de hombre a quien para ti corroboraste;' 19 y no nos apartaremos más de ti; nos darás la vida e invocaremos tu nombre.' |
Alberto Colunga Cueto, y Eloíno Nácar Fúster. 1944©