Salmos 54 - Biblia Nacar-Colunga1 Al maestro del coro. A las cuerdas. Maskil. De David. 2 Cuando vinieron los de Zif a decir a Saúl: “¿Es que David no está escondido entre nosotros?” 3 Sálvame, ¡oh Dios! por tu nombre, por tu poder hazme justicia. 4 Oye, ¡oh Dios! mi oración, da oídos a las palabras de mi boca. 5 Porque los soberbios se han levantado contra mí y violentos buscan mi vida. No ponen a Dios ante ellos. Seláh. 6 He aquí que Dios viene en mi ayuda; es el Señor el sostén de mi vida.' 7 Vuelve el mal contra mis adversarios. ¡Por tu fidelidad, extermínalos! |
Alberto Colunga Cueto, y Eloíno Nácar Fúster. 1944©