Salmos 3 - Biblia Nacar-Colunga1 Salmo de David al huir de Absalón, su hijo. 2 ¡Oh Yahvé, cómo se han multiplicado mis enemigos! Muchos son los que se alzan contra mí. 3 Muchos son los que de mi vida dicen: “¡No tiene ya en Dios salvación!” Selah. 4 Pero tú, ¡oh Yahvé! eres escudo en torno mío, mi gloria, el que me hace erguir la cabeza. 5 Clamaba con mi voz a Yahvé, y El me respondió de su monte santo. Selah. 6 Yo me acostaba y yo me dormía, y despertaba, porque Yahvé me defendía. 7 No temo a los muchos millares del pueblo que en derredor mío acampan contra mí. 8 Álzate, ¡oh Yahvé! Sálvame, ¡Dios mío! Tú hieres en la mejilla a todos mis enemigos, tú rompes los dientes a los impíos. |
Alberto Colunga Cueto, y Eloíno Nácar Fúster. 1944©