Salmos 143 - Biblia Nacar-Colunga1 Salmo. De David. Oye, Yahvé, mi oración y presta oído a mi súplica según tu fidelidad, óyeme en tu justicia. 2 No entres en juicio con tu siervo, pues ante ti no se justifica ningún viviente. 3 Pues persigue el enemigo a mi alma; ya ha postrado en tierra mi vida, me ha hecho habitar en las tinieblas como a los muertos de mucho ha.' 4 Languidece en mí el espíritu, y mi corazón se estremece dentro de mí. 5 Me acuerdo de los tiempos antiguos; medito en todas tus obras; reflexiono en la obra de tus manos.' 6 Extiendo a ti mis manos, y mi alma está como tierra sedienta de ti. Selah. 7 Apresúrate a oírme, ¡oh Yahvé! que desfallece mi espíritu. No me ocultes tu rostro, pues sería semejante a los caídos en la fosa. 8 De mañana hazme sentir tu favor, pues en ti confío. Dame a conocer el camino por donde ir, porque a ti alzo mi alma. 9 Líbrame de mis enemigos, ¡oh Yahvé! pues a ti recurro. 10 Enséñame a hacer tu voluntad, [pues eres mi Dios. Tu espíritu es bueno: lléveme por tierra recta. 11 Por tu nombre, ¡oh Yahvé! preserva mi vida en tu justicia, saca de la angustia mi alma, 12 y por tu piedad extermina a mis enemigos, haz perecer a todos los que afligen mi alma, pues yo soy tu siervo. |
Alberto Colunga Cueto, y Eloíno Nácar Fúster. 1944©