Salmos 121 - Biblia Nacar-Colunga1 Cántico gradual. Alzo mis ojos a los montes, de donde me ha de venir mi socorro. 2 Mi protección (ha de venir) dé Yahvé, el Hacedor de los cielos y la tierra. 3 No consentirá que resbalen tus pies; no dormirá tu custodio.' 4 He aquí que no dormirá, no dormitará el que guarda a Israel. 5 Yahvé es tu custodio; Yahvé es tu sombra a tu mano derecha.' 6 De día no te molestará el sol, ni de noche la luna. 7 Yahvé te guardará de todo mal; guardará tu alma;' 8 guardará tus salidas y tus entradas desde ahora y por siempre. |
Alberto Colunga Cueto, y Eloíno Nácar Fúster. 1944©