Salmos 116 - Biblia Nacar-Colunga1 Le amo, porque oye Yahvé la voz de mis súplicas, 2 porque inclinó a mí sus oídos en el día en que le invoqué. 3 Prendido me habían los lazos de la muerte, me habían sorprendido las ansiedades del “seol”; yo había encontrado la angustia y la tristeza' 4 E invoqué el nombre de Yahvé: “¡Libra, oh Yahvé, a mi alma!” 5 Yahvé es compasivo y justo, y nuestro Dios es misericordioso. 6 Guarda, Yahvé, a los sencillos; estaba yo debilitado y me salvó.' 7 Vuelve, alma mía, a tu quietud, porque Yahvé te ha retribuido. 8 Pues libró mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, mis pies de la vacilación. 9 Andaré en presencia de Yahvé en la tierra de los vivientes. 10 Lleno estaba de confianza, aun cuando decía: “Estoy en demasía afligido.” 11 Habíame dicho en mi abatimiento: “Todos los hombres son engañosos.” 12 ¿Qué podré yo dar a Yahvé por todos los beneficios que me ha hecho? 13 Levantaré el cáliz de la salvación e invocaré el nombre de Yahvé;' 14 cumpliré los votos que he hecho a Yahvé en la presencia de todo su pueblo. 15 Es cosa preciosa a los ojos de Yahvé la muerte de sus piadosos. 16 Oh Yahvé! Siervo tuyo soy, siervo tuyo e hijo de una esclava tuya. Tú rompiste mis cadenas. 17 Te ofreceré sacrificio de alabanza e invocaré el nombre de Yahvé. 18 Cumpliré mis votos hechos a Yahvé, en la presencia de todo su pueblo, 19 en los atrios de la casa de Yahvé, en medio de ti, Jerusalén. ¡Aleluya! |
Alberto Colunga Cueto, y Eloíno Nácar Fúster. 1944©