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Lucas 6 - La Biblia del Oso  RV 1569

Los discípulos recogen espigas en el día de reposo

1. YAconteció que paßando el por los panes en vn ſabbado ſegundo del primero, ſus Diſcipulos arrancauan eſpigas, y comian fregandolas con las manos.

2. Y vnos de los Phariſeos les dixeron, Porque hazeys loque no es licito hazer en Sabbados?

3. Y reſpondiẽdo Ieſus, dixoles, Ni aun eſto aueys leydo, Que hizo Dauid quando tuuo hambre, el, y los q̃ con el eſtauan?

4. Como entró en la Caſa de Dios, y tomó los panes de la Propoſicion, y comio, y dió tambien à los que eſtauan con el: los quales no era licito comer, ſino à ſolos los Sacerdotes.

5. Y deziales, El Hijo del hombre es Señor aun del Sabbado.

El hombre de la mano seca

6. Y acontecio tambien en otro Sab bado, que el entró en la Synoga, y enſeñó. Y eſtaua alli vn hombre que tenia la mano yzquierda ſeca.

7. Y aßechauanlo los Eſcribas, y los Phariſeos, ſi ſanaria en Sabbado: por hallar de que lo acuſaſen.

8. Mas el ſabia los penſamiẽtos de ellos; y dixo àl hombre que tenia la mano ſeca, Leuantate, y ponte en medio. Y el leuatan doſe, puſoſe en pie.

9. Entonces Ieſus les dize, Preguntaros hé vna coſa: Es licito en Sabbados bien hazer, o mal hazer? hazer ſalua vna perſona o matarla?

10. Y mirãdolos à todos àl derredor, dize àl hombre, Eſtien de tu mano. y el lo hizo anſi: y ſu mano fue reſtituy da ſana como la otra.

11. Y ellos fueron llenos de locura, y hablauan los vnos à los otros que harian à Ieſus.

Elección de los doce apóstoles

12. Y aconteció en aquellos dias, que fue àl monte à orar, y paßó la noche orando à Dios.

13. Y como fue de dia, llamó à ſus diſcipulos: y eſcogió Doze de ellos, los quales tambien llamó Apoſtoles:

14. A Simon, àl qual tambien llamó Pedro, y à Andres ſu hermano: Iacobo, y loã, Philippe y Bartholome:

15. Mattheo, y Thomas, y Iacobo hijo de Alpheo, y Simon el que fe llama Zeloſo;

16. Iudas de Iacobo, y Iudas Iſcariota, q̃ tambien fue el traydor.

Jesús atiende a una multitud

17. Y decendió con ellos, y paroſe en vn lugar llano: y la compaña de ſus diſcipu los, y grande multitud de pueblo de toda Iudea y de Ieruſalem, y de la coſta de Tyro y de Sidon, qne auian venido à oyrle, y para ſer ſanados de ſus enfermedades.

18. Y otros que auian ſido atormentados de eſpiritus immundos, y eran ſanos.

19. Y toda la cõpaña procuraua de tocarle: porq̃ ſalia deel virtud, y ſanaua à todos

Bienaventuranzas y ayes

20. Y el alçando los ojos à ſus Diſcipulos, dezia, Bienauenturados los pobres, porque vueſtro es el Reyno de Dios.

21. Bienauenturados los que aora teneys hãbre, porque ſereys hartados. Biẽauenturados los que aora llorays, porque reyreys.

22. Bienauenturados ſereys quando los hombres os aborrecieren, y quando os eſparzieren, y os denoſtaren, y rayeren vueſtro nombre como malo por el Hijo del hombre.

23. Gozaos en aquel dia, y alegraos, porq̃ heaqui, vueſtro galardon es grande en los cielos: porque anſi hazian ſus padres à los Prophetas.

24. Mas ay de voſotros ricos: porq̃ teneys vueſtro conſuelo.

25. Ay de voſotros los que eſtays hartos, porque aureys hambre.

26. Ay de voſotros quando todos los hombres dixeren bien de voſotros: porq̃ anſi haziã ſus padres à los falſos prophetas

El amor hacia los enemigos, y la regla de oro

27. Mas à voſotros los que oys, digo, Amad à vueſtros enemigos: hazed bien à loſque os aborrecen.

28. Bendezid à los que os maldizen: y orad por los que os calunnian.

29. Y alque te hiriere en la mexilla, da le tambien la otra: y delque te quitare la capa, niaun el ſuyo le defiendas.

30. Y a qual quiera que te pidiere, dá; y alq̃ te tomare loq̃ es tuyo, no bueluas à pedir.

31. Y como quereys que os hagan los hombres, hazeldes tambien voſotros anſi.

32. Porque ſi amays à los que os aman, que gracias aureys? porque tãbien los peccadores aman à los que los aman.

33. Y ſi hizierdes bien à los que os hazen bien, que gracias aureys? porque tambien los peccadores hazen lo miſmo.

34. Y ſi preſtardes à aquellos de quien eſperays recebir, que gracias aureys? porque tambien los peccadores preſtan à los pecadores para recebir otro tanto.

35. Amad pues à vueſtros enemigos, y hazed bien, y empreſtad no eſperando de ello nada: y ſerá vueſtro galardon grande, y ſereys hijos del Altißimo: porque el es benigno aun para con los ingratos y malos.

36. Sed pues miſericordioſos, como tambien vueſtro Padre es Miſericordioſo.

El juzgar a los demás

37. No juzgueys, y no ſereys juzgados: no condeneys, y no ſereys condenados: perdonad, y ſereys perdonados.

38. Dad, y ſerhos ha dado: medida buena, apretada, remecida, y reboßando darán en vueſtro regaço: porque con la miſma medida que midierdes, os ſerá buelto à medir.

39. Y deziales [tãbiẽ] vna parabola, Puede el ciego guiar àl ciego? no caerán ambos en el hoyo?

40. El diſcipulo no es ſobre el maeſtro: mas qualquieraque fuere como el maeſtro, ſerá perfeo.

41. Porq̃ miras la paja que eſtá en el ojo de tu hermano, y la viga q̃ eſtá en tu proprio ojo no conſideras?

42. O como puedes dezir à tu hermano, Hermano, dexa, echaré fuera la paja q̃ eſtá en tu ojo, no mirando tu la viga q̃ eſtá en tu ojo? Hypocrita, echa fuera primero de tu ojo la viga: y entonces mirarás de echar fuera la paja que eſtá en el ojo de tu hermano.

Por sus frutos los conoceréis

43. Porque no es buen arbol el que haze malos frutos: ni arbol malo el que haze buen fruto.

44. Porque cada arbol por ſu fruto es conocido: que no cogen higos de las eſpinas, ni vendimian vuas de las çarças.

45. El buen hombre del buen theſoro de ſu coraçon ſaca bien: y el mal hombre del mal theſoro de ſu coraçon ſaca mal. porq̃ del abundãcia de ſu coraçõ habla ſu boca.

Los dos cimientos

46. Porque me llamays Señor Señor, y no hazeys loque digo?

47. Todo aquel que viene à mi, y oye mis palabras, y las haze, yo os enſeñaré à quien es ſemejante.

48. Semejãte es àl hõbre que edifica vna caſa: q̃ cauó y ahõdó, y puſo el fundamẽto ſobre piedra, y auiendo auenida, el rio dió cõ impetu en aquella caſa, mas no la pudo menear: porq̃ eſtauá fundada ſobre piedra.

49. Mas elque oyó, y no hizo, ſemejante es àl hombre que edificó ſu caſa ſobre tierra ſin fundamento: en laqual el rio dió cõ impetu, y luego cayó: y fué grande la ruyna de aquella caſa.

La Biblia del Oso 1559

Casiodoro de Reina © Versión de Dominio Público.