x

Biblia Online

Anuncios



Deuteronomio 4 - La Biblia del Oso  RV 1569

Moisés exhorta a la obediencia

1. Aora pues, ô Iſrael, oye los eſtatutos, y derechos q̃ yo os enſeño para que hagays, y biuays: y entreys, y heredeys la tierra q̃ Iehoua el Dios de vueſtros padres os da.

2. No añidireys à la palabra, q̃ yo os mando, ni diſminuyreys deella, para que guardeys los mandamientos de Iehoua vueſtro Dios, que yo os mando.

3. Vueſtros ojos vieron loque hizo Iehoua por Baal-phegor: que à todo hombre que fue en pos de Baal-Phegor deſtruyó Iehoua tu Dios de en medio de ti:

4. Mas voſotros, que os llegaſtes à Iehoua vueſtro Dios, todos eſtays biuos oy.

5. Mirad, yo os hé enſeñado eſtatutos y derechos, como Iehoua mi Dios me mandó, paraque hagays anſi en medio de la tierra en la qual entrays para heredarla.

6. Guardad pues, y hazed, porque eſta es vueſtra ſabiduria, y vueſtra intelligẽcia en ojos de los pueblos, que oyran todos eſtos eſtatutos, y dirán, Ciertamente pueblo ſabio y entendido, gente grande es eſta.

7. Porque que gente ay grande, que tenga los dioſes cercanos à ſi, como Iehoua nueſtro Dios en todas las coſas por las quales lo llamamos?

8. Y que gente ay grande, que tenga eſtatutos y derechos juſtos, como es toda eſta Ley, que yo doy delante de voſotros oy?

La experiencia de Israel en Horeb

9. Por tanto guardate, y guarda tu anima con diligẽcia, que no te oluides de las coſas que tus ojos han viſto, ni ſe aparten de tu coraçõ todos los dias de tu vida: y enſeñarlas has à tus hijos, y à los hijos de tus hijos.

10. El dia que eſtuuiſte delante de Iehoua tu Dios en Horeb, quãdo Iehoua me dixo, Iunta me el pueblo, paraque yo les haga oyr mis palabras, las quales aprẽderán para temerme todos los dias que biuieren ſobre la tierra, y enſeñaran à ſus hijos.

11. Y llegaſtes os, y puſiſtes os àl pie del monte, y el monte ardia en fuego haſta en medio de los cielos, tinieblas, nuue, y eſcuridad.

12. Y habló Iehoua cõ voſotros de en medio del fuego, la boz de ſus palabras oyſtes, mas ſigura ninguna viſtes mas de la boz.

13. Y el os denunció ſu Cõcierto, el qual os mandó q̃ hizießedes, las diez palabras, y eſcriuiolas endos tablas de piedra.

14. Ami tambien me mandó Iehoua entõces, que os enſeñaße los eſtatutos y derechos, para que los hizießedes en la tierra, à la qual paßays, para poßeerla.

Advertencia contra la idolatría

15. Guardad pues mucho vueſtras almas, porque ninguna ſigura viſtes el dia q̃ Iehoua habló cõ voſotros en Horeb de en medio del fuego,

16. Que no corrõpays, y hagays para voſotros eſculptura, imagẽ de alguna ſemejança, ſigura de macho o de hembra:

17. Figura de ningun animal, que ſea en la tierra, figura de ningun aue de alas q̃ buele por el ayre,

18. Figura de ningun animal que vaya arraſtrando por la tierra, figura de ningun pece que eſt e en el agua debaxo de la tierra.

19. Y porque no alces tus ojos àl cielo, y veas el Sol, y la Luna, y las eſtrellas, y todo el exercito del cielo, y ſeas impellido, y te inclines à ellos, y les ſiruas, porque Iehoua tu Dios los há concedido à todos los pueblos debaxo de todos los cielos.

20. Empero à voſotros Iehoua os tomó, y os ſacó del horno de hierro, de Egypto, para que ſeays à el por pueblo de heredad, como parece en eſte dia.

21. Y Iehoua ſe enojó contra mi ſobre vueſtros negocios, y juró que yo no paßaria el Iordan, ni entraria en la buena tierra, que Iehoua tu Dios te dá por heredad.

22. Por loqual yo muero en eſta tierra, y no paßo el Iordan; mas voſotros paßareys, y heredareys eſta buena tierra.

23. Guardaos no os oluideys del Cõcierto de Iehoua vueſtro Dios, que el concertó con voſotros, y os hagays eſculptura, imagen de qualquier coſa, como Iehoua tu Dios te ha mandado.

24. Porque Iehoua tu Dios es fuego que conſume, Dios Zeloſo.

25. Quando ouieres engendrado hijos y nietos, y ouieredes enuejecido en aquella tierra, y corrompierdes, y hizierdes eſculptura, imagen de qualquier coſa, y hizierdes mal en ojos de Iehoua vueſtro Dios para enojarlo,

26. Yo pongo oy por teſtigos àl cielo y à la tierra, que pereciendo perecereys preſto de la tierra à la qual paßays el Iordan para heredarla: no eſtareys enella largos dias, que no ſeays deſtruydos.

27. Y Iehoua os eſparzirá entre los pueblos, y q̃dareys pocos hõbres en numero en las gentes à las quales Iehoua os lleuará.

28. Y ſeruireys alli à dioſes hechos de manos de hombres, a madera, y à piedra, q̃ no veen, ni oyen, ni comen, ni huelen.

29. Mas ſi deſde alli buſcares à Iehoua tu Dios, hallarlohás: ſi lo buſcares de todo tu coraçon, y de toda tu anima.

30. Quãdo eſtuuieres en anguſtia, y te hallaren todas eſtas coſas, ſi à la poſtre te boluieres à Iehoua tu Dios, y oyeres ſu boz,

31. Porque Dios miſericordioſo es Iehoua tu Dios, no te dexará, ni te deſtruyrá, ni ſe oluidará del Cõcierto de tus padres, que les juró.

32. Porque pregunta aora de los tiempos antiguos, que han ſido antes de ti, deſde el dia que crió Dios àl hombre ſobre la tierra, y deſde el vn cabo del cielo àl otro, ſi ſe ha hecho coſa ſemejante à eſta gran coſa, o ſe aya oydo otra como ella?

33. Ha oydo pueblo la boz de Dios, que hablaße de en medio del fuego, y ha biuido, como tu la oyſte?

34. O ha prouado dios à venir à tomar para ſi gente de en medio de otra gente con prueuas, con ſeñales, con milagros, y con guerra, y mano fuerte, y braço eſtendido, y eſpantos grandes, como todas las coſas q̃ hizo con voſotros Iehoua vueſtro Dios en Egypto à tus ojos?

35. A ti te fué moſtrado, para q̃ ſupießes, que Iehoua el es Dios, no ay mas fuera deel

36. De los cielos te hizo oyr ſu boz, para enſeñarte, y ſobre la tierra te moſtró ſu gran fuego, y ſus palabras has oydo de en medio del fuego.

37. Y porquanto el amó à tus padres, eſcogió ſu ſimiente deſpues deellos, y ſacote delante de ſi de Egypto con ſu gran poder:

38. Para echar de delante de ti gentes grãdes, y mas fuertes que tu, y para meterte a ti, y darte ſu tierra por heredad, como parece oy.

39. Aprende pues oy, y reduze à tu coraçon, q̃ Iehoua el es el Dios arriba en el cielo, y abaxo ſobre la tierra, no ay otro.

40. Y guarda ſus eſtatutos y ſus mandamientos, que yo te mando oy, para q̃ ayas bien tu y tus hijos deſpues de ti, y tengas luengos dias ſobre la tierra, que Iehoua tu Dios tedá todo el tiempo.

Las ciudades de refugio al oriente del Jordán

41. Entonces apartó Moyſen tres ciudades tras el Iordan àl nacimiento del Sol,

42. Para que huyeße alli el homicida, que mataße à ſu proximo por yerro, q̃ no ouieße tenido enemiſtad con el deſde ayer ni deſde antier: que huyeße à vna de eſtas ciudades, y biuieße.

43. A Boſor en el deſierto en tierra de la campaña, de los Rubenitas: y à Ramoth en Galaad, de los Gaditas: y à Golam en Ba ſan, de los de Manaße.

Moisés recapitula la promulgación de la ley

44. Eſta pues es la Ley q̃ Moyſen propuſo delante de los hijos de Iſrael:

45. Eſtos ſon los teſtimonios, y los eſtatutos, y los derechos que Moyſen dixo à los hijos de Iſrael, quando ouieron ſalido de Egypto:

46. Tras el Iordan en el valle, delante de Beth-phogor en la tierra de Sehon rey de los Amorrheos, que habitaua en Heſebon, alqual hirió Moyſen y los hijos de Iſrael, quando ouieron ſalido de Egypto.

47. Y poßeyeron ſu tierra, y la tierra de Og rey de Baſan, dos reyes de los Amorrheos, que eſtauan tras el Iordan àl nacimiento del Sol:

48. Deſde Aroer, que eſtaua junto à la ribera del arroyo de Arnon haſta el monte de Sion, que es Hermon.

49. Y toda la campaña tras el Iordan ál Oriente haſta la mar de la campaña, las ver tientes de las aguas abaxo del Phasga.

La Biblia del Oso 1559

Casiodoro de Reina © Versión de Dominio Público.






Anuncios