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Hechos 14 - Biblia de Jerusalén 1998

Pablo y Bernabé en Iconio

1. En Iconio, entraron como de costumbre en la sinagoga de los judíos y hablaron de tal manera que gran multitud de judíos y griegos abrazaron la fe.

2. Pero los judíos que no habían creído excitaron y envenenaron los ánimos de los gentiles contra los hermanos.

3. Con todo se detuvieron allí bastante tiempo, hablando con valentía del Señor que daba testimonio de la predicación de su gracia, concediéndoles obrar por sus manos signos y prodigios.

4. La gente de la ciudad se dividió: unos a favor de los judíos y otros a favor de los apóstoles.

5. Como se alzasen judíos y gentiles con sus jefes para ultrajarlos y apedrearlos,

6. al saberlo, huyeron a las ciudades de Licaonia, a Listra y Derbe y sus alrededores.

7. También allí se pusieron a anunciar la Buena Nueva.

Pablo es apedreado en Listra

8. En Listra estaba sentado un hombre tullido de pies, cojo de nacimiento y que nunca había andado.

9. Éste escuchaba a Pablo que hablaba. Pablo fijó en él su mirada y viendo que tenía fe para ser curado,

10. le dijo con fuerte voz: "Ponte derecho sobre tus pies." Y él se levantó de un salto y se puso a caminar.

11. La gente, al ver lo que Pablo había hecho, empezó a gritar en licaonio: "Los dioses han bajado hasta nosotros en figura de hombres."

12. A Bernabé le llamaban Zeus y a Pablo, Hermes, porque era quien dirigía la palabra.

13. El sacerdote del templo de Zeus que hay a la entrada de la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas y a una con la gente se disponía a ofrecer un sacrificio.

14. Al oírlo los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus vestidos y se lanzaron en medio de la gente gritando:

15. "Amigos, ¿por qué hacéis esto? Nosotros somos también hombres, de igual condición que vosotros, que os predicamos que abandonéis estas cosas vanas y os volváis al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra, el mar y cuanto en ellos hay,

16. y que en las generaciones pasadas permitió que todas las naciones siguieran sus propios caminos;

17. si bien no dejó de dar testimonio de sí mismo, derramando bienes, enviándoos desde el cielo lluvias y estaciones fructíferas, llenando vuestros corazones de sustento y alegría..."

18. Con estas palabras pudieron impedir a duras penas que la gente les ofreciera un sacrificio.

19. Vinieron entonces de Antioquía e Iconio algunos judíos y, habiendo persuadido a la gente, lapidaron a Pablo y le arrastraron fuera de la ciudad, dándole por muerto.

20. Pero él se levantó y, rodeado de los discípulos, entró en la ciudad. Al día siguiente marchó con Bernabé a Derbe.

21. Habiendo evangelizado aquella ciudad y conseguido bastantes discípulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioquía,

22. confortando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a perseverar en la fe y diciéndoles: "Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios."

23. Designaron presbíteros en cada iglesia y después de hacer oración con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.

El regreso a Antioquía de Siria

24. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia;

25. predicaron en Perge la palabra y bajaron a Atalía.

26. Allí se embarcaron para Antioquía, de donde habían partido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían realizado.

27. A su llegada reunieron a la iglesia y se pusieron a contar todo cuanto Dios había hecho juntamente con ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.

28. Y permanecieron bastante tiempo con los discípulos.

Nueva Biblia de Jerusalén 1998

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