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Gálatas 1 - Biblia de Jerusalem 3-Edicion

Salutación

1. Pablo, apóstol, no de parte de los hombres ni por mediación de hombre alguno, sino por Jesucristo y Dios Padre, que le resucitó de entre los muertos,

2. y todos los hermanos que conmigo están, a las iglesias de Galacia.

3. Gracia a vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo,

4. que se entregó a sí mismo por nuestros pecados, para librarnos de este mundo perverso, según la voluntad de nuestro Dios y Padre,

5. a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

No hay otro evangelio

6. Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó por la gracia de Cristo, para pasaros a otro evangelio

7. - no que sea otro, sino que hay algunos que os están turbando y quieren deformar el Evangelio de Cristo -.

8. Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea maldito!

9. Como os tengo dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea maldito!

10. Porque ¿busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O es que intento agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, ya no sería siervo de Cristo.

El ministerio de Pablo

11. Porque os hago saber, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí, no es de orden humano,

12. pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

13. Pues habéis oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuán encarnizadamente perseguía a la iglesia de Dios para destruirla,

14. y cómo superaba en el judaísmo a muchos compatriotas de mi generación, aventajándoles en el celo por las tradiciones de mis padres.

15. Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien

16. revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo a hombre alguno,

17. ni subir a Jerusalén donde los apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia, de donde volví a Damasco.

18. Luego, de allí a tres años, subí a Jerusalén para conocer a Cefas y permanecí quince días en su compañía.

19. Y no vi a ningún otro apóstol, sino a Santiago, el hermano del Señor.

20. Y en lo que os escribo, Dios me es testigo de que no miento.

21. Más tarde me fui a las regiones de Siria y Cilicia.

22. Personalmente no me conocían las iglesias de Cristo en Judea.

23. Solamente habían oído decir: 'El que antes nos perseguía ahora anuncia la buena nueva de la fe que entonces quería destruir'.

24. Y glorificaban a Dios por mi causa.

Biblia de Jerusalén 3ra Edición

Copyright © la Biblia de Jerusalén, editada por Descleé de Brower ©





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