Y le dijo: ¡Levántate y vete, tu fe te ha salvado!°
Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
Y Jesús le dijo al hombre: «Levántate y sigue tu camino. Tu fe te ha sanado».
Y Jesús le dijo: 'Levántate y vete; tu fe te ha salvado.
Luego le dijo: 'Levántate y vete; tu fe te ha salvado'.
Luego Jesús le dijo al hombre: «¡Levántate y vete! Has quedado sano porque confiaste en mí.»
Jesús entonces volviéndose, la miró y le dijo: ¡Ten ánimo, hija, tu fe te ha salvado! Y la mujer fue salva desde aquella hora.
Y Jesús le dijo: Anda, tu fe te ha sanado. Y al instante recobró la vista, y lo seguía° en el camino.
Entonces Él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado, vete en paz y queda sana° de tu azote.
Jesús le dijo: Recibe la vista. Tu fe te ha salvado.
Pero Él dijo a la mujer: Ve en paz, tu fe te ha salvado.
Él entonces le dijo: Ve en paz hija, tu fe te ha salvado.°