Mateo 4 - Nueva Biblia de las Américas 2005Jesús es tentado 1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. 2 Después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, entonces tuvo hambre. 3 Y acercándose el tentador, le dijo: «Si eres Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en pan». 4 Pero Jesús le respondió: «Escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” ». 5 Entonces el diablo lo llevó* a la ciudad santa, y lo puso sobre el pináculo del templo, 6 y le dijo*: «Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo, pues escrito está: “A Sus ángeles te encomendará”, Y: “En las manos te llevarán, No sea que Tu pie tropiece en piedra” ». 7 Jesús le contestó: «También está escrito: “No tentarásal Señor tu Dios” ». 8 Otra vez el diablo lo llevó* a un monte muy alto, y le mostró* todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras». 10 Entonces Jesús le dijo*: «¡Vete, Satanás! Porque escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás, y solo a Él servirás” ». 11 El diablo entonces lo dejó*; y al instante, unos ángeles vinieron y le servían. Jesús va a Galilea 12 Cuando Jesús oyó que Juan había sido encarcelado, regresó a Galilea. 13 Saliendo de Nazaret, fue a vivir en Capernaúm, que está junto al mar, en la región de Zabulón y de Neftalí; 14 para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo: 15 «¡Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, Camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles! 16 -»El pueblo asentado en tinieblas vio una gran Luz, Y a los que vivían en región y sombra de muerte, Una Luz les resplandeció». 17 Desde entonces Jesús comenzó a predicar: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado». Llamamiento de los primeros discípulos 18 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, echando una red al mar, porque eran pescadores. 19 Y les dijo*: «Vengan en pos de Mí, y Yo los haré pescadores de hombres». 20 Entonces ellos, dejando al instante las redes, lo siguieron. 21 Y pasando de allí, Jesús vio a otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con su padre Zebedeo, remendando sus redes, y los llamó. 22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, lo siguieron. La fama de Jesús se extiende 23 Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 24 Se extendió Su fama por toda Siria; y traían a Él todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, los endemoniados, epilépticos y paralíticos, y Él los sanaba. 25 Y lo siguieron grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordán. |