LLEGARON pues los dos ángeles a Sodoma, por la tarde; y Lot estaba sentado en la puerta de Sodoma. Y Lot, luego que los vió, se levantó a recibirlos, e inclinóse rostro a tierra;
Rut 4:1 - Biblia Version Moderna (1929) BOOZ pues subió a la puerta de la ciudad y se sentó allí: y he aquí al redentor de quien había hablado Booz, el cual iba pasando. Y él le dijo: Vuelve para acá; siéntate aquí, fulano. Y él volvió, y se sentó allí. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Booz subió a la puerta y se sentó allí; y he aquí pasaba aquel pariente de quien Booz había hablado, y le dijo: Eh, fulano, ven acá y siéntate. Y él vino y se sentó. Biblia Nueva Traducción Viviente Booz fue a la puerta de la ciudad y allí se sentó. En ese momento, pasó por ese lugar el redentor de la familia que Booz había mencionado, así que lo llamó: —Amigo, ven, siéntate aquí. Quiero hablar contigo. Así que se sentaron juntos. Biblia Católica (Latinoamericana) Booz se sentó al lado de la puerta de la ciudad a esperar que pasara el pariente que debía rescatar a Rut. La Biblia Textual 3a Edicion Booz subió a la puerta y se sentó allí; y he aquí pasaba aquel pariente más cercano, del cual Booz había hablado, y le dijo: ¡Eh, fulano,° ven acá y siéntate! Y él se desvió y se sentó. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Booz subió a la puerta de la ciudad y se sentó allí, precisamente cuando pasaba el que tenía derecho de rescate, del que había hablado Booz, y le dijo: 'Oye, fulano, acércate y siéntate aquí'. Se acercó y se sentó. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Boaz subió a la puerta y se sentó allí; y he aquí pasaba aquel pariente redentor del cual Boaz había hablado, y le dijo: Eh, fulano, ven acá y siéntate. Y él vino, y se sentó. |
LLEGARON pues los dos ángeles a Sodoma, por la tarde; y Lot estaba sentado en la puerta de Sodoma. Y Lot, luego que los vió, se levantó a recibirlos, e inclinóse rostro a tierra;
Y Efrón estaba sentado entre los hijos de Het: y respondió Efrón heteo a Abraham, en presencia de los hijos de Het, de todos los que entraban por la puerta de la ciudad, diciendo:
Fueron entonces Hamor y Siquem su hijo a la puerta de su ciudad, y hablaron con los hombres de su ciudad, diciendo:
También se levantaba Absalom de madrugada, y se colocaba a un lado del camino de la puerta; y era así que cuando alguno que tenía un pleito venía al rey para pedir justicia, Absalom le llamaba a sí, y le decía: ¿De qué ciudad eres tú? y contestando él: De una de las tribus de Israel es tu siervo;
Es de saber que el rey de Israel y Josafat rey de Judá estaban sentados, cada cual en su trono, vestidos de ropas reales; y estaban sentados en una plazuela a la entrada de la puerta de Samaria; y todos los profetas estaban profetizando delante de ellos.
Cuando yo salía entonces a la puerta, junto a la ciudad, cuando en la plaza hacía preparar mi asiento,
si he alzado contra el huérfano mi mano, porque ví mi ascendiente en el tribunal;
Contra mí hablan los que se sientan en la puerta, y trovan cantilenas los bebedores de cerveza.
Conocido en las puertas es su marido, cuando se sienta en medio de los ancianos de la tierra.
¡TODOS los sedientos, venid a las aguas! aquel también que no tiene dinero; ¡venid, comprad y comed! ¡sí, venid, comprad, sin dinero y sin precio, vino y leche!
Y firmé la escritura y le puse sello, y la hice certificar con testigos, y le pesé el dinero en balanzas.
Aborreced lo malo, y amad lo bueno, y restableced la justicia en los tribunales; quizás así Jehová el Dios de los Ejércitos se compadecerá del resto de José.
¡Ah! ¡ah! ¡huíd de la tierra del Norte! dice Jehová; porque os he esparcido como los cuatro vientos del cielo, dice Jehová.
¶Jueces y magistrados pondrás para ti en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te da, en tus tribus; los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio.
entonces sacarás a tus puertas al tal hombre o a la tal mujer que hubiere hecho esta cosa mala, sí, al tal hombre o mujer los sacarás, y los apedrearás para que mueran.
su padre y su madre echarán mano de él, y le sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta de su lugar,
Mas si el hombre no quisiere tomar a su cuñada, subirá su cuñada a la puerta de la ciudad, a los ancianos, y dirá: Rehusa mi cuñado hacer perpetuar el nombre de su hermano en Israel; no quiere cumplir conmigo el deber de levirato.
El tal pues huirá a cualquiera de estas ciudades, y se presentará a la entrada de la puerta de la ciudad, y declarará en oídos de los ancianos de aquella ciudad su causa; y ellos le acogerán a sí dentro de la ciudad, y le darán lugar para que habite en medio de ellos.
Mas ahora, aunque es cierto que soy redentor tuyo, sin embargo hay otro redentor más cercano que yo.
Y ésta dijo: Siéntate tranquila, hija mía, hasta que sepas como caerá la cosa; porque no descansará ese hombre hasta que haya acabado el asunto hoy.