Pues que Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.
Lucas 12:2 - Biblia Version Moderna (1929) pues nada hay encubierto que no haya de ser descubierto, ni escondido, que no haya de saberse. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Biblia Nueva Traducción Viviente Llegará el tiempo en que todo lo que está encubierto será revelado y todo lo secreto se dará a conocer a todos. Biblia Católica (Latinoamericana) Nada hay tan oculto que no haya de ser descubierto o tan escondido que no haya de ser conocido. La Biblia Textual 3a Edicion Nada hay encubierto que no será descubierto, ni oculto, que no será conocido.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pues nada hay oculto que no se descubra, y nada secreto que no se conozca. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque nada hay encubierto, que no haya de ser revelado; ni oculto, que no haya de saberse. |
Pues que Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.
Por que mis ojos están puestos sobre todos sus caminos: estos no están escondidos de mi rostro, ni está encubierta su iniquidad a mis ojos.
En cuanto a los sacrificios que me presentan, es que ellos mismos degüellan carne y se la comen; porque Jehová no tiene complacencia en ellos; ahora pues él se acordará de su iniquidad y castigará su pecado: ¡se volverán a Egipto!
Porque ninguna cosa está encubierta sino para que sea manifestada, ni nada guardado en secreto, sino para que venga en plena manifestación.
Porque no hay cosa cubierta, que no haya de ser manifestada; ni cosa encubierta que no haya de ser conocida, y venir en plena manifestación.
en el día en que juzgará Dios las obras más ocultas de los hombres según mi evangelio, por medio de Jesucristo.
Así pues no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor; el cual sacará a luz las obras encubiertas de las tinieblas, y pondrá de manifiesto los propósitos de los corazones; y entonces cada cual tendrá su alabanza de Dios, y no del hombre.
porque todos hemos de ser manifestados ante el tribunal de Cristo; para que cada uno reciba otra vez las cosas hechas en el cuerpo, según lo que haya hecho, sea bueno o malo.