Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Éste recibe a los pecadores, y con ellos come.
Juan 6:41 - Biblia Version Moderna (1929) ¶Por tanto los judíos murmuraban de él, porque dijo: Yo soy el pan que descendió del cielo. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces la gente comenzó a murmurar en desacuerdo, porque él había dicho: «Yo soy el pan que descendió del cielo». Biblia Católica (Latinoamericana) Los judíos murmuraban porque Jesús había dicho: 'Yo soy el pan que ha bajado del cielo. La Biblia Textual 3a Edicion Los judíos murmuraban entonces acerca de Él, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Los judíos comenzaron a murmurar de él porque había dicho: 'Yo soy el pan bajado del cielo'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y murmuraban de Él los judíos, porque dijo: Yo soy el pan que descendió del cielo. |
Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Éste recibe a los pecadores, y con ellos come.
Y al ver esto, todos murmuraban, diciendo: ¡Ha ido a hospedarse con un hombre pecador!
Pero los fariseos y los escribas de ellos, murmuraban contra sus discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?
¶Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos le enviaron sacerdotes y levitas, para preguntarle: ¿Quién eres tú?
Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo, y da vida al mundo.
Éste es el pan que descendió del cielo: no como vuestros padres que comieron el maná, y murieron: el que come este pan, vivirá eternamente.
¶Por tanto muchos de sus discípulos, al oír esto, dijeron: ¡Dura palabra es ésta! ¿quién la puede escuchar?
¶Por esto muchos de sus discípulos se volvieron atrás, y ya no andaban más con él.
Y había mucho murmullo entre las multitudes respecto de él: algunos decían: ¡Es hombre bueno! otros decían: ¡No, sino que engaña al pueblo!
Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron, heridos por el destruidor.
Éstos son murmuradores, quejumbrosos, que andan en pos de sus concupiscencias, y su boca profiere palabras hinchadas, teniendo en admiración las personas de los hombres, por motivos de interés.