Y cuando vieron aquellos reyes, vasallos de Hadadezer, que habían sido batidos delante de Israel, hicieron paz con Israel y le sirvieron; y temieron los Siros ayudar más a los hijos de Ammón.
2 Samuel 8:6 - Biblia Version Moderna (1929) Y puso David guarniciones en Siria de Damasco; y los Siros vinieron a ser siervos de David, y trajeron presentes. Y Jehová hizo triunfar a David dondequiera que iba. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Puso luego David guarnición en Siria de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, sujetos a tributo. Y Jehová dio la victoria a David por dondequiera que fue. Biblia Nueva Traducción Viviente Luego puso varias guarniciones militares en Damasco, la capital aramea, y los arameos se convirtieron en súbditos de David y le pagaban tributo. Así que el Señor le daba la victoria a David dondequiera que iba. Biblia Católica (Latinoamericana) Después de eso, David puso gobernadores en la región de Damasco y los arameos pasaron a ser súbditos de David; le pagaban un tributo. Así fue como Yavé daba la victoria a David adondequiera que iba. La Biblia Textual 3a Edicion e impuso David guarniciones en Siria de Damasco, y los sirios fueron siervos de David, y pagaron tributo. Y a dondequiera que iba David, YHVH le daba la victoria. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Estableció luego gobernadores en la región aramea de Damasco, y así los arameos quedaron sometidos a David y le pagaban tributo. Así Yahveh concedía la victoria a David por dondequiera que éste iba. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Puso luego David guarnición en Siria de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, sujetos a tributo. Y Jehová guardó a David por dondequiera que él fue. |
Y cuando vieron aquellos reyes, vasallos de Hadadezer, que habían sido batidos delante de Israel, hicieron paz con Israel y le sirvieron; y temieron los Siros ayudar más a los hijos de Ammón.
Y David estaba a la sazón en el lugar fuerte, y una guarnición de los Filisteos ocupaba entonces a Bet-lehem.
Ahora pues, hacedlo así; porque Jehová ha hablado acerca de David, diciendo: Por mano de mi siervo David salvaré a mi pueblo Israel de mano de los Filisteos, y de mano de todos sus enemigos.
Así siguió David haciéndose más y más grande; porque Jehová el Dios de los Ejércitos era con él.
y he sido contigo dondequiera que has andado, y he cortado a todos tus enemigos de delante de ti; y voy a hacerte un gran nombre, como nombre de los grandes que ha habido en la tierra.
Y puso guarniciones en Edom; por todo el Edom puso guarniciones; y todos los Idumeos vinieron a ser siervos de David. Así Jehová daba victoria a David dondequiera que iba.
Hirió también a los Moabitas; y los midió con cordel, haciéndolos acostarse por tierra; y midió dos cordeles para hacerlos morir, y un cordel entero para darles vida. Así los Moabitas vinieron a ser siervos de David, y trajeron presentes.
Y tomó David los escudos de oro que traían los siervos de Hadadezer, y los llevó a Jerusalem.
¶Y Salomón señoreaba todos los reinos desde el río Eufrates hasta la tierra de los Filisteos, y hasta el confín de Egipto; y ellos traían presentes, y servían a Salomón todos los días de su vida.
Y las demás cosas de Jeroboam, y todo lo que hizo, y el esfuerzo con que peleó, y cómo recobró a Damasco y a Hamat (que habían sido de Judá) para Israel, ¿no están escritas en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?
Jehová también era con él; a dondequiera que salía, tuvo buen suceso: rebelóse también contra el rey de Asiria, y no le sirvió.
¶Y Mesa, rey de Moab, era ganadero, y pagaba de tributo al rey de Israel cien mil corderos, y cien mil carneros, con la lana;
Y puso David guarniciones en Edom; y todos los Idumeos vinieron a ser siervos de David; así daba Jehová victoria a David dondequiera que iba.
Pues puso una fuerza armada en todas las ciudades fortificadas de Judá, y estableció guarniciones en la tierra de Judá, y en las ciudades de Efraim que Asa su padre había tomado.
¡Jehová, Señor, la fortaleza de mi salvación, tú has cubierto mi cabeza en el día de batalla!
¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado; tú también, oh Dios, que no salías con nuestros ejércitos?
El caballo está listo para el día de la batalla; pero de Jehová es la victoria.
Y Jonatán había herido la guarnición de los Filisteos que había en Geba; y oyeron de ello los Filisteos. Entonces Saúl tocó la trompeta por todo el país, diciendo: ¡Oigan los Hebreos!
ACONTECIÓ pues, cierto día, que Jonatán hijo de Saúl dijo a su paje de armas: Ven, pasémonos a la guarnición de los Filisteos, que está por aquel lado del valle: pero no dió parte de esto a su padre.
Y hubo temblor en el campamento, en el campo y entre toda la gente; y la guarnición y los merodeadores también temblaron; la tierra también se sacudió; de modo que vino a ser un temblor muy grande.
Dijo pues Jonatán a su paje de armas: Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos, quizá obrará Jehová juntamente con nosotros; porque para con Jehová no hay estorbo en salvar por muchos o por pocos.