y no volveré más a permitir que el pie de Israel se mueva del suelo que he dado a sus padres; con tal que cuiden de hacer conforme a todo lo que les tengo mandado, y a toda aquella ley que les prescribió mi siervo Moisés.
2 Samuel 7:10 - Biblia Version Moderna (1929) Y señalaré un lugar para mi pueblo Israel, y le plantaré, y él habitará en su propio asiento, y no será inquietado más, ni volverán más los hijos de iniquidad a oprimirle, como fué al principio, Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como al principio, Biblia Nueva Traducción Viviente Le daré una patria a mi pueblo Israel y lo estableceré en un lugar seguro donde nunca será molestado. Las naciones malvadas no lo oprimirán como lo hicieron en el pasado, Biblia Católica (Latinoamericana) y pondré en el lugar que le corresponde a mi pueblo de Israel. Allí lo plantaré y allí se quedará. Ya no será más sacudido; los malvados ya no seguirán oprimiéndolo como antes, La Biblia Textual 3a Edicion Asimismo he dispuesto un lugar para mi pueblo, para Israel; y lo he plantado para que habite en él, y no sea más removido, ni los hijos de iniquidad continúen oprimiéndolo como al principio, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Fijaré un lugar para mi pueblo Israel: allí lo plantaré y allí morará, sin que sea ya turbado, pues los hijos de la iniquidad no volverán a afligirlo como antes, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Además yo fijaré lugar a mi pueblo Israel, y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como antes, |
y no volveré más a permitir que el pie de Israel se mueva del suelo que he dado a sus padres; con tal que cuiden de hacer conforme a todo lo que les tengo mandado, y a toda aquella ley que les prescribió mi siervo Moisés.
También, señalaré lugar para mi pueblo Israel, y le plantaré, para que habite en su propio asiento, y no sea más inquietado, ni vuelvan más los hijos de iniquidad a vejarle, como fué al principio,
Y no dejaré quitar más el pie de Israel de sobre el suelo que señalé a vuestros padres; con tal empero que guarden para cumplirlo todo lo que les he mandado, y toda la ley, y los estatutos, y los preceptos que les he dado por conducto de Moisés.
Tú, con tu mano, expulsaste las naciones, y los plantaste a ellos; quebrantaste los pueblos, mas a ellos los hiciste arraigar.
limpiaste el lugar delante de ella de manera que echó hondas sus raíces, y llenó la tierra.
Entonces mandó Faraón a todo su pueblo, diciendo: Todo hijo que naciere le echaréis al río; mas a toda hija guardaréis la vida.
Los harás entrar y los plantarás en el monte de tu herencia; lugar que preparaste para tu misma habitación, oh Jehová; Santuario, Señor, que establecieron tus manos.
y cavóla, y despedrególa, y la plantó de la vid más escogida; y edificó en ella una torre, y también labró a pico un lagar en ella; y esperó para que diese uvas; y las dió silvestres.
Porque la viña de Jehová de los Ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son la planta de su deleite; y él esperaba la equidad, ¡mas he aquí derramamiento de sangre! y justicia, ¡mas he aquí el clamor de los oprimidos!
No se oirá más la violencia en tu tierra, la desolación ni la destrucción dentro de tus términos; sino que llamarás a tus muros Salvación, y a tus puertas Alabanza.
Y tu pueblo, todos ellos justos, heredarán para siempre la tierra; renuevos plantados por mí mismo, obra de mi mano, para que yo sea glorificado.
Y en cualquier momento que yo hablare acerca de una nación, o de un reino, para edificarlo y para plantarlo,
pues pondré mis ojos sobre ellos para bien, y los haré volver a esta tierra, y los edificaré y no los derribaré; y los plantaré y no los desarraigaré.
Y nunca más tendrá la casa de Israel zarza que punce ni espino que atormente, de entre todos los que están en sus alrededores; los cuales los han despreciado: y conocerán que yo soy Jehová.
En aquel día yo haré por ellos un pacto con las fieras del campo, y con las aves del cielo, y con los reptiles del suelo; y quebraré el arco y la espada, y quitaré la guerra de en medio de la tierra; y haré que duerman ellos seguros.
Y yo los plantaré en su propio suelo; y a nunca jamás volverán a ser arrancados de su tierra, que yo les he dado, dice Jehová, el Dios tuyo.
Y limpiará toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; ni habrá más gemido, ni clamor, ni dolor; porque las cosas de antes han pasado ya.
Y clamaron los hijos de Israel a Jehová; porque tenía Jabín novecientos carros de hierro, y había oprimido a los hijos de Israel con violencia durante veinte años.
Y los merodeadores salieron del campamento de los Filisteos en tres compañías; dirigiéndose una compañía por el camino de Ofra, hacia la tierra de Saúl,