Διαδικτυακή Βίβλος

Διαφημίσεις


Ολόκληρη η Βίβλος Παλαιά Διαθήκη Καινή Διαθήκη




2 Samuel 3:1 - Biblia Version Moderna (1929)

MAS se hizo larga la guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; David empero se hacía más y más fuerte, y la casa de Saúl se hacía más y más débil.

Δείτε το κεφάλαιο
προβολή Interlinear Bible

Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Nueva Traducción Viviente

Este fue el comienzo de una larga guerra entre los que eran leales a Saúl y los que eran leales a David. Con el paso del tiempo, David se volvió cada vez más fuerte, mientras que la dinastía de Saúl se iba debilitando.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Católica (Latinoamericana)

La guerra entre la casa de Saúl y la de David se prolongó. David se iba imponiendo cada vez más, mientras que el partido de Saúl se desmoronaba.

Δείτε το κεφάλαιο

La Biblia Textual 3a Edicion

La guerra entre la casa de Saúl y la casa de David fue larga, pero David se fortalecía, en tanto que la casa de Saúl se debilitaba cada vez más.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Prolongada fue la guerra entre la casa de Saúl y la de David. Pero David se hacía cada vez más fuerte, mientras la casa de Saúl se iba debilitando.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando.

Δείτε το κεφάλαιο
Άλλες μεταφράσεις



2 Samuel 3:1
26 Σταυροειδείς Αναφορές  

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; ésta te quebrará la cabeza, y tú le quebrarás el calcañar.


Y hubo una batalla muy reñida en aquel día; y fueron batidos Abner y los hombres de Israel delante de los siervos de David.


Luego Joab tocó la trompeta, y se detuvo todo el pueblo, y no persiguió más a Israel, ni pelearon más, por entonces.


Me has librado también de las contiendas de mi pueblo; me continúas preservando, para hacerme cabeza de las naciones: pueblos que nunca conocí me servirán.


¶Y fué así que mientras duraba la guerra entre la casa de Saúl y la casa de David, Abner se esforzaba por la casa de Saúl.


Así siguió David haciéndose más y más grande; porque Jehová el Dios de los Ejércitos era con él.


Y hubo guerra continua entre Roboam y Jeroboam.


¶Y hubo guerra entre Asa y Baasa rey de Israel todos sus días.


Y hubo guerra entre Asa y Baasa rey de Israel todos sus días.


Así siguió David haciéndose más y más grande; porque Jehová de los Ejércitos era con él.


Y ESTOS son los hijos de  David que le nacieron en Hebrón: El primogénito Amnón, de Ahinoam jezreelita; el segundo, Daniel, de Abigail carmelita;


Y refirió Hamán a Zeres su mujer y a todos sus amigos todo lo que le había acontecido. Entonces le dijeron sus sabios y Zeres su mujer: Si de raza judaica es Mardoqueo, delante de quien tú has comenzado a caer, no le vencerás, sino que caerás del todo delante de él.


Porque Mardoqueo era grande en la casa del rey, y su fama salía por todas las provincias; pues este varón Mardoqueo se hacía más y más grande.


Como quiera que sea, el justo seguirá resueltamente su camino, y el que es de manos limpias se hará más y más fuerte.


de modo que habrá sido pequeño tu principio comparado con tu postrer estado, que será muy grande.


Me librarás de las contiendas del pueblo; me preservarás, para hacerme cabeza de las naciones: pueblos que no he conocido me servirán.


que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra; que quiebra el arco, y corta la lanza, y quema los carros en el fuego.


Irán de fuerza en fuerza; cada uno de ellos se presentará delante de Dios en Sión.


Porque la carne codicia contra el espíritu, y el espíritu contra la carne; pues que éstos son contrarios entre sí; de modo que no podéis hacer las cosas que quisiereis.


Porque no tenemos nuestra lucha contra carne y sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este mundo, contra las huestes espirituales de iniquidad en las regiones celestiales.


Y miré, y he aquí un caballo blanco; y aquel que estaba sentado sobre él tenía un arco, y le fué dada una corona; y salió venciendo, y para vencer.