¿Por qué encubriste tu fuga, y te escapaste de mí secretamente, y no me avisaste para que te enviase con festejos y con canciones, con tamboriles y con arpas;
2 Samuel 19:3 - Biblia Version Moderna (1929) Por lo cual el pueblo se entró en la ciudad a hurtadillas en aquel día; lo mismo que suele entrar a hurtadillas la gente avergonzada cuando huye en la batalla. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Y entró el pueblo aquel día en la ciudad escondidamente, como suele entrar a escondidas el pueblo avergonzado que ha huido de la batalla. Biblia Nueva Traducción Viviente Ese día todos regresaron sigilosamente a la ciudad, como si estuvieran avergonzados y hubieran desertado de la batalla. Biblia Católica (Latinoamericana) Ese día la victoria se transformó en duelo para todo el pueblo, porque todo el pueblo se dio cuenta de que el rey estaba desesperado a causa de su hijo. La Biblia Textual 3a Edicion Aquel día el pueblo° entró calladamente en la ciudad, como entra a hurtadillas la tropa avergonzada cuando huye de la batalla. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Aquel día la victoria se trocó en duelo para todo el pueblo, porque el pueblo oyó decir: 'El rey está afligido por su hijo'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y entró el pueblo aquel día en la ciudad escondidamente, como suele entrar a escondidas el pueblo avergonzado que ha huido de la batalla. |
¿Por qué encubriste tu fuga, y te escapaste de mí secretamente, y no me avisaste para que te enviase con festejos y con canciones, con tamboriles y con arpas;
¶Entretanto David había venido a Mahanaim; Absalom también pasó el Jordán, él y todos los hombres de Israel con él.
Y fué el caso que la victoria en aquel día se trocó en duelo para con todo el pueblo; porque el pueblo oyó decir en aquel día: ¡Acongojado está el rey por su hijo!
Y era Barzillai muy anciano, de edad de ochenta años; y había proveído al rey de sustento el tiempo que pasó en Mahanaim; porque era hombre muy rico.
Mientras tanto el rey se cubría la cara, y clamaba el rey a grandes voces: ¡Hijo mío, Absalom! ¡oh Absalom, hijo mío, hijo mío!