Luego volvieron, y vinieron a Enmispat (que es Cades), e hirieron todo el país de los Amalecitas, y también a los Amorreos que habitaban en Hazazón-tamar.
2 Samuel 1:8 - Biblia Version Moderna (1929) Y me preguntó: ¿Quién eres tú? Y le dije: Amalecita soy. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Y me preguntó: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy amalecita. Biblia Nueva Traducción Viviente y él me contestó: “¿Quién eres?”. Le respondí: “Soy un amalecita”. Biblia Católica (Latinoamericana) Me dijo: ¿Quién eres tú? Le dije: Soy un amalecita. La Biblia Textual 3a Edicion Y él me preguntó: ¿Quién eres tú? Y le respondí: Soy un amalecita. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Él me preguntó: '¿Quién eres tú?'. Y le respondí: 'Soy amalecita'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y él me dijo: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy amalecita. |
Luego volvieron, y vinieron a Enmispat (que es Cades), e hirieron todo el país de los Amalecitas, y también a los Amorreos que habitaban en Hazazón-tamar.
¶David preguntó de nuevo a aquel mancebo que le había traído la noticia: ¿De dónde eres? Y él respondió: Soy hijo de un extranjero, amalecita.
Entonces mirando él hacia atrás, me vió, y me llamó. Y respondíle: Heme aquí.
Luego me dijo: Ruégote te pongas sobre mí y me mates; porque se ha apoderado de mí mortal angustia, por cuanto mi vida está aún toda en mí.
¶Luego mirando a Amalec, entonó su canción, y dijo: ¡La primera de las naciones era Amalec, mas su fin será eterna perdición!
Ahora pues, anda y hiere a Amalec; y destruíd completamente todo lo suyo, sin tenerle compasión alguna; antes harás morir hombres y mujeres, niños y mamantes, vacas y ovejas, camellos y asnos.
¶Y subió David, con sus hombres, e hicieron incursiones entre los Gesureos, o los Girzitas, o los Amalecitas; porque estas naciones de largo tiempo habitaban en aquella tierra, como quien va a Shur, y a la tierra de Egipto.
Y FUÉ así que cuando David y sus hombres llegaron a Siclag, al tercer día, supieron que los Amalecitas habían hecho una incursión contra el Mediodía, y contra Siclag: en efecto, habían herido a Siclag, y la habían quemado a fuego:
¶Entonces dijo David: Tú ¿de quién eres? y ¿de dónde vienes? Y él contestó: Soy un mozo egipcio, siervo de un amalecita; y me abandonó mi amo, por estar yo enfermo, tres días ha.
Y los hirió David desde el crepúsculo de la mañana, hasta la tarde del día siguiente; de manera que no escapó de ellos hombre, salvo cuatrocientos mancebos que cabalgaban sobre camellos, y así se fugaron.