Y Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate en el Jordán siete veces, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.
Juan 5:4 - La Biblia Textual 3a Edicion [[]]° Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. Biblia Católica (Latinoamericana) porque un ángel del Señor bajaba de vez en cuando y removía el agua; y el primero que se metía después de agitarse el agua quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.)' Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque un ángel descendía a cierto tiempo al estanque y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. |
Y Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate en el Jordán siete veces, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.
Todo cuanto halle hacer tu mano, hazlo con tus fuerzas, porque en el Seol, adonde vas, no hay obra ni propósito, ni conocimiento ni sabiduría.
Entonces me dijo: Estas aguas fluyen hacia la región del oriente, y descenderán al Arabá, y cuando entren en el mar, el mar de las aguas pútridas, las aguas recibirán sanidad.
Le vendrán dolores de parturienta; Él no es hijo prudente; No se colocó a tiempo a la hora del nacimiento.
Aquel día habrá un manantial abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalem, para la purificación y las aspersiones.°
Aquel día acontecerá también que de Jerusalem saldrán aguas vivas: la mitad de ellas hacia el mar Oriental° y la otra mitad hacia el mar Occidental,° en verano y en invierno.
Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo toman por la fuerza.°
Buscad, pues, primeramente el reino y la justicia de Él,° y todas estas cosas os serán añadidas.
Esforzaos para entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar y no podrán.
La ley y los profetas llegaron hasta Juan. Desde entonces el reino de Dios es proclamado, y cada uno° entra en él con violencia.°
Y estaba allí cierto hombre que llevaba treinta y ocho años en su enfermedad.
Señor, le respondió el enfermo, no tengo un hombre que me meta en el estanque cuando es agitada el agua, y mientras yo voy, otro baja antes de mí.
Y esto erais algunos, pero os lavasteis, pero fuisteis apartados para Dios, pero fuisteis declarados justos en el nombre del Señor Jesús, el Mesías° por el Espíritu de nuestro Dios.
Pero si andamos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús° su Hijo nos limpia de todo pecado.