¡Ha redimido mi alma para que no baje al sepulcro, Y mi vida ya ve la luz!
Juan 3:36 - La Biblia Textual 3a Edicion El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que desobedece° al Hijo, no verá vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Biblia Nueva Traducción Viviente Los que creen en el Hijo de Dios tienen vida eterna. Los que no obedecen al Hijo nunca tendrán vida eterna, sino que permanecen bajo la ira del juicio de Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) El que cree en el Hijo vive de vida eterna, pero el que se niega a creer en el Hijo se queda con el Dios que condena: nunca conocerá la vida. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El que cree en el Hijo tiene vida eterna, pero el que rehúsa creer en el Hijo no gozará de vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.' Biblia Reina Valera Gómez (2023) El que cree en el Hijo tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Biblia Traducción en Lenguaje Actual El que cree en el Hijo tiene la vida eterna, pero el que no obedece al Hijo no tiene la vida eterna, sino que ha sido condenado por Dios. |
¡Ha redimido mi alma para que no baje al sepulcro, Y mi vida ya ve la luz!
¡Besad los pies° al Hijo!° No sea que se irrite y perezcáis en el camino, Pues de repente se inflama su ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que se refugian en Él!
Porque contigo está el manantial de la vida, En tu luz veremos la luz.
He aquí, aquel cuya alma no es recta está envanecido, pero el justo por su fe vivirá.
Los varones de veinte años arriba que subieron de Egipto, no verán la tierra por la cual he jurado a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron íntegros en pos de mí,
pero a todos los que lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios,
y Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.
Respondió Jesús, y le dijo: De cierto, de cierto te digo: El que no nazca de nuevo° no puede ver el reino de Dios.
Ya el que siega recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se alegre juntamente con el que siega.
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no va a juicio,° sino que ha pasado de la muerte a la vida.
Éste es el pan que descendió del cielo; no como los padres° comieron y murieron. El que mastica este pan, vivirá para siempre.
De cierto, de cierto os digo: Si alguno guarda mi palabra, de ningún modo verá muerte eterna.
Pero los judíos que desobedecieron, incitaron y contaminaron las mentes de los gentiles contra los hermanos.
Porque la ley produce ira, pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.
Por tanto, mucho más ahora, habiendo sido declarados justos por su sangre, seremos salvos de la ira por medio de Él.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Jesús el Mesías,°
Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición. Porque está escrito: Maldito todo el que no permanece en todas las cosas que han sido escritas en el libro de la ley, para hacerlas.°
Nadie os engañe con palabras vanas, porque por medio de estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.
y aguardar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos; a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.
Porque Dios no nos ha destinado para la ira, sino para alcanzar la salvación por medio de nuestro Señor Jesús, el Mesías,
¿Cuánto peor castigo pensáis que merecerá el que pisoteó al Hijo de Dios y tuvo por inmunda la sangre del pacto,° en la cual fue santificado, y ultrajó al Espíritu de gracia?
¿cómo escaparemos nosotros, teniendo en poco° una salvación tan grande?, la cual, comenzando° a ser proclamada por el Señor, nos° fue confirmada por los que lo oyeron a Él,
¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a los que desobedecieron?°
Pero los cobardes e incrédulos, y abominables y homicidas, y fornicarios y hechiceros, e idólatras y todos los mentirosos,° tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.