Διαδικτυακή Βίβλος

Διαφημίσεις


Ολόκληρη η Βίβλος Παλαιά Διαθήκη Καινή Διαθήκη




Génesis 18:3 - La Biblia Textual 3a Edicion

y exclamó: Señor mío, si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a tu siervo.

Δείτε το κεφάλαιο
προβολή Interlinear Bible

Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

y dijo: Señor, si ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de tu siervo.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Nueva Traducción Viviente

—Mi señor —dijo él—, si le agrada, deténgase aquí un rato.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Católica (Latinoamericana)

diciendo: 'Señor mío, si me haces el favor, te ruego que no pases al lado de tu servidor sin detenerte.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Serafín de Ausejo 1975

y dijo: 'Señor mío, si he hallado gracia a tus ojos, te ruego no pases de largo junto a tu siervo.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

y dijo: Mi Señor, si ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de tu siervo.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

y les dijo: —Señores, estoy para servirles. Si creen que merezco su visita, no se vayan. Quédense aquí un rato.

Δείτε το κεφάλαιο
Άλλες μεταφράσεις



Génesis 18:3
8 Σταυροειδείς Αναφορές  

Y alzando sus ojos, miró, y he aquí tres varones erguidos frente a él. En cuanto los vio, corrió a su encuentro desde la puerta de su tienda y se postró a tierra,


Tráigase ya un poco de agua, y lavad vuestros pies y recostaos bajo el árbol,


y le dijo: Entra, bendito de YHVH, ¿por qué te quedas afuera?, pues yo he preparado la casa y lugar para los camellos.


Y tengo bueyes, asnos y ovejas, siervos y siervas, y envío a declararlo a mi señor para hallar gracia ante tus ojos.


Y José halló gracia ante sus ojos, y le servía. Y él lo puso a cargo de su casa, y entregó en su mano todo lo que tenía.


No te muevas de aquí, te ruego, hasta que vuelva a ti y saque mi ofrenda, y la ponga ante tu presencia. Y Él dijo: Yo me quedaré hasta que vuelvas.


Entonces Gedeón entró y preparó un cabrito y un efa de harina de panes sin levadura; luego puso la carne en una canasta y el caldo en una olla, y lo sacó y se lo ofreció bajo la encina.


Y el ángel de Dios le dijo: Toma la carne y el pan ázimo y ponlos sobre esta peña, y vierte el caldo sobre ellos. Y él lo hizo así.