Διαδικτυακή Βίβλος

Διαφημίσεις


Ολόκληρη η Βίβλος Παλαιά Διαθήκη Καινή Διαθήκη




1 Samuel 5:2 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y tomando los filisteos el Arca de Dios, la introdujeron en el templo de Dagón, y la colocaron junto a Dagón.

Δείτε το κεφάλαιο
προβολή Interlinear Bible

Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Nueva Traducción Viviente

Llevaron el arca de Dios al templo del dios Dagón y la pusieron junto a una estatua de Dagón.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Católica (Latinoamericana)

Tomaron el arca de Dios y la pusieron en el templo de Dagón al lado de la estatua de Dagón.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Los filisteos tomaron el arca de Dios, la introdujeron en el templo de Dagón y la colocaron al lado de Dagón.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y cuando los filisteos tomaron el arca de Dios, la metieron en la casa de Dagón y la pusieron junto a Dagón.

Δείτε το κεφάλαιο

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Eben-ézer, se lo llevaron a Asdod. Allí lo pusieron en su templo, junto a la estatua del dios Dagón.

Δείτε το κεφάλαιο
Άλλες μεταφράσεις



1 Samuel 5:2
7 Σταυροειδείς Αναφορές  

Y colgaron sus armas en el templo de sus dioses, y enclavaron su cabeza en el templo de Dagón.


Al día siguiente aconteció que los filisteos fueron a despojar a los muertos, y hallaron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte Gilboa.


Recalentado con el vino, Belsasar mandó traer los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre° había sacado del Santuario de Jerusalem, para que bebieran en ellos el rey y sus grandes, sus mujeres y sus concubinas.


Antes bien, te has ensoberbecido contra el Señor de los cielos, e hiciste traer delante de ti los vasos de su Casa, y tú y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas estáis bebiendo en ellos, y además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de piedra y madera, que ni ven, ni oyen, ni saben, pero al Dios en cuya mano está tu aliento, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.


Pero luego mudará su espíritu y se enfurecerá, y pecará, por cuanto ha hecho de su poder su dios.


Por eso sacrifican a su red y ofrendan a su barredera, porque por ellas su porción es abundante y suculenta su comida.


Entonces los jefes de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a Dagón su dios, y con gran regocijo afirmaron: ¡Nuestro dios ha entregado en nuestra mano a Sansón nuestro enemigo!