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Comentario Bíblico de Matthew Henry
Juan 14

1. “No se les perturbe el corazón. Ejerzan fe en Dios, ejerzan fe también en mí.

2. En la casa de mi Padre hay muchas moradas. De otra manera, se lo hubiera dicho a ustedes, porque voy a preparar un lugar para ustedes.

3. También, si prosigo mi camino y les preparo un lugar, vengo otra vez y los recibiré en casa a mí mismo, para que donde yo estoy también estén ustedes.

4. Y a donde yo voy ustedes saben el camino.”

5. Tomás le dijo: “Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo sabemos el camino?”.

6. Jesús le dijo: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.

7. Si ustedes me hubieran conocido, habrían conocido a mi Padre también; desde este momento lo conocen y lo han visto”.

8. Felipe le dijo: “Señor, muéstranos al Padre, y nos basta”.

9. Jesús le dijo: “¿He estado con ustedes tanto tiempo, y aun así, Felipe, no has llegado a conocerme? El que me ha visto a mí ha visto al Padre [también]. ¿Cómo es que dices: ‘Muéstranos al Padre’?

10. ¿No crees que yo estoy en unión con el Padre y el Padre está en unión conmigo? Las cosas que les digo a ustedes no las hablo por mí mismo; sino que el Padre que permanece en unión conmigo está haciendo sus obras.

11. Créanme que yo estoy en unión con el Padre y el Padre está en unión conmigo; de otra manera, crean a causa de las obras mismas.

12. Muy verdaderamente les digo: El que ejerce fe en mí, ese también hará las obras que yo hago; y hará obras mayores que estas, porque yo estoy siguiendo mi camino al Padre.

13. También, cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, esto lo haré, para que el Padre sea glorificado con respecto al Hijo.

14. Si ustedes piden algo en mi nombre, lo haré.

15. ”Si ustedes me aman, observarán mis mandamientos;

16. y yo pediré al Padre, y él les dará otro ayudante que esté con ustedes para siempre,

17. el espíritu de la verdad, que el mundo no puede recibir, porque ni lo contempla ni lo conoce. Ustedes lo conocen, porque permanece con ustedes y está en ustedes.

18. No los dejaré desconsolados. Vengo a ustedes.

19. Un poco más y el mundo ya no me contemplará, pero ustedes me contemplarán, porque yo vivo y ustedes vivirán.

20. En aquel día ustedes conocerán que yo estoy en unión con mi Padre y ustedes están en unión conmigo y yo estoy en unión con ustedes.

21. El que tiene mis mandamientos y los observa, ese es el que me ama. A su vez, el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me mostraré a él claramente”.

22. Le dijo Judas, no el Iscariote: “Señor, ¿qué ha pasado que vas a mostrarte claramente a nosotros y no al mundo?”.

23. En respuesta, Jesús le dijo: “Si alguien me ama, observará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él.

24. El que no me ama no observa mis palabras; y la palabra que ustedes oyen no es mía, sino que pertenece al Padre que me ha enviado.

25. ”Mientras permanecía con ustedes les he hablado estas cosas.

26. Mas el ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre, ese les enseñará todas las cosas y les hará recordar todas las cosas que les he dicho.

27. La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy a ustedes como el mundo la da. No se les perturbe el corazón ni se les encoja de temor.

28. Oyeron que les dije: Me voy y vengo [otra vez] a ustedes. Si me amaran, se regocijarían de que sigo mi camino al Padre, porque el Padre es mayor que yo.

29. De modo que ahora se lo he dicho a ustedes antes que suceda, para que, cuando suceda, crean.

30. Ya no hablaré mucho con ustedes, porque el gobernante del mundo viene. Y él no tiene dominio sobre mí,

31. pero, para que el mundo conozca que yo amo al Padre, así como el Padre me ha dado mandamiento [de hacer], así hago. Levántense, vámonos de aquí.

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Juan 14

Vv. 1-11.Aquí hay tres palabras sobre las cuales puede ponerse todo el énfasis: La palabra turbe . No os deprimáis ni os angustiéis. La palabra corazón . Que su corazón esté guardado con toda confianza en Dios. La palabra vuestro . Por más que el prójimo esté abrumado por las penas de esta época actual, vosotros no estéis así. Los discípulos de Cristo deben mantener su mente en paz, más que el prójimo, cuando todo lo demás está turbado. He aquí el remedio contra este trastorno de la mente, “Creed”. Creyendo en Cristo como Mediador entre Dios y el hombre, recibimos consuelo. Se habla de la dicha del cielo como estar en la casa del padre. Hay muchas mansiones, porque hay muchos hijos para ser llevados a la gloria. Las mansiones son viviendas que duran. Cristo será el Consumador de aquello, de lo cual es el Autor o Iniciador; si tiene preparado el lugar para nosotros, nos preparará para eso. Cristo es el Camino al Padre que los pecadores tienen en su persona como Dios manifestado en carne, en su sacrificio expiatorio, y como nuestro Abogado. Él es la Verdad, que cumple todas las profecías del Salvador; creyendo eso los pecadores van por Él, el Camino. Él es la Vida, por su Espíritu vivificador reciben vida los muertos en pecado. Nadie que no sea vivificado por Él, la Vida, y enseñado por Él, la Verdad, puede acercarse a Dios como Padre por Él, el Camino. Por Cristo, el Camino, nuestras oraciones van a Dios y sus bendiciones vienen a nosotros; este es el Camino que lleva al reposo, el buen Camino antiguo. Él es la Resurrección y la Vida. Todo el que ve a Cristo por fe, ve al Padre en Él. A la luz de la doctrina de Cristo vieron a Dios como Padre de las luces y, en los milagros de Cristo vieron a Dios como el Dios del poder. La santidad de Dios brilló en la pureza inmaculada de la vida de Cristo. Tenemos que creer la revelación de Dios al hombre en Cristo; porque las obras del Redentor muestran su gloria, y a Dios en Él.


Vv. 12-17.Cualquier cosa que pidamos en el nombre de Cristo, que sea para nuestro bien y adecuada para nuestro estado, nos la dará. Pedir en el nombre de Cristo es invocar sus méritos y su intercesión, y depender de estos argumentos. El don del Espíritu es un fruto de la mediación de Cristo, comprado por su mérito y recibido por su intercesión. La palabra aquí empleada significa abogado, consejero, monitor y consolador. Él permanece con los discípulos hasta el fin del tiempo; sus dones y gracias alientan sus corazones. Las expresiones usadas, aquí y en otros pasajes, denotan una persona, y el oficio mismo incluye todas las perfecciones divinas. El don del Espíritu Santo es dado a los discípulos de Cristo, y no al mundo. Este es el favor que Dios da a sus elegidos: como fuente de santidad y dicha, el Espíritu Santo permanecerá con cada creyente para siempre.


Vv. 18-24.Cristo promete que seguirá cuidando a sus discípulos. No os dejaré huérfanos o sin padre, porque, aunque os dejo, de todos modos os dejo este consuelo: Vendré a vosotros. Vendré prontamente a vosotros en mi resurrección. Vendré diariamente a vosotros en mi Espíritu; en las señales de su amor y en las visitas de su gracia. Por cierto vendré al fin del tiempo. Sólo los que ven a Cristo con los ojos de la fe, lo verán para siempre: el mundo no lo ve más hasta su segunda venida, pero sus discípulos tienen comunión con Él en su ausencia. Estos misterios serán plenamente conocidos en el cielo. Es un acto ulterior de gracia que ellos lo sepan y tengan este consuelo. Teniendo los mandamientos de Cristo debemos obedecerlos. Y al tenerlos sobre nuestra cabeza, debemos guardarlos en nuestro corazón y en nuestra vida. La prueba más segura de nuestro amor a Cristo es la obediencia a las leyes de Cristo. Hay señales espirituales de Cristo y su amor dadas a todos los creyentes. Cuando el amor sincero a Cristo está en el corazón, habrá obediencia. El amor será un principio que manda y constriñe; y donde hay amor, el deber se desprende de un principio de gratitud. Dios no sólo amará a los creyentes obedientes, pero se complacerá en amarlos, reposará en amor a ellos. Estará con ellos como en su casa. Estos privilegios están limitados a los que tiene la fe que obra por amor, y cuyo amor a Jesús los lleva a obedecer sus mandamientos. Los tales son partícipes de la gracia del Espíritu Santo que los crea de nuevo.


Vv. 25-27.Si deseamos saber estas cosas para nuestro bien, tenemos que orar por ellas y depender de la enseñanza del Espíritu Santo; así serán traídas a nuestra memoria las palabras de Jesús, y muchas dificultades serán aclaradas, hasta las que no son claras para otros. El Espíritu de gracia es dado a todos los santos para que les haga recordar, y debemos encomendarle, por fe y orando, que mantenga lo que oigamos y sepamos. La paz es dada para todo bien, y Cristo nos ha guiado a todo lo que es real y verdaderamente bueno, a todo lo bueno prometido: la paz mental a partir de nuestra justificación ante Dios. Cristo llama su paz a esto, porque Él mismo es nuestra paz. La paz de Dios difiere ampliamente de la de los fariseos o hipócritas, como se demuestra por sus efectos santos y humillantes.


Vv. 28-31.Cristo eleva las expectativas de sus discípulos a algo que está más allá de lo que pensaban que era su mayor dicha. Ahora su tiempo era poco, por tanto, les habló largamente. Cuando lleguemos a enfermarnos, y a morirnos, podemos ser incapaces de hablar mucho a quienes nos rodeen: el consejo bueno que tengamos que dar, démoslo mientras estamos sanos. Fíjese en la perspectiva de un conflicto inminente que tenía Cristo, no sólo con los hombres, sino con las potestades de las tinieblas. Satanás tiene algo en nosotros con que nos deja perplejos, porque todos pecamos, pero cuando quiere perturbar a Cristo, nada pecaminoso halla que le sirva. La mejor prueba de nuestro amor al Padre es que hagamos como Él nos manda. Regocijémonos en las victorias del Salvador sobre Satanás, el príncipe de este mundo. Copiemos el ejemplo de su amor y obediencia.



Traducción del Nuevo Mundo de los Testigos de Jehová

© 2014 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, Inc. Todos los derechos reservados.

Comentario Bíblico de Matthew Henry

Autor: Matthew Henry, Traducido al castellano por Francisco la Cueva, Copyright © Spanish House Ministries | Unilit



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