x

Bibliatodo Comentarios

Anuncios


Salmos 91

1. El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.

2. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.

3. El te librará del lazo del cazador, De la peste destructora.

4. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.

5. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día,

6. Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.

7. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará.

8. Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos.

9. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación,

10. No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.

11. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos.

12. En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra.

13. Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón.

14. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

15. Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.

16. Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.

×

Salmos 91

Vv. 1-8.El que por fe escoge a Dios como su protector, encontrará en Él todo lo que necesite o desee. Quienes han hallado el consuelo de hacer del Señor su refugio, no pueden sino desear que los demás puedan hacer lo mismo. La vida espiritual está protegida por la gracia divina contra las tentaciones de Satanás, que son como los lazos del cazador, y del contagio del pecado que es una peste detructora. Se promete gran seguridad a los creyentes en medio del peligro. La sabiduría les impedirá asustarse sin causa y la fe les impedirá asustarse indebidamente. Lo que se haga es la voluntad de nuestro Padre celestial; y no tenemos razón para temer. El pueblo de Dios verá cumplidas no sólo las promesas de Dios sino sus amenazas. Entonces, que los pecadores acudan al Señor ante el trono de la gracia en el nombre del Redentor, y exhorte a otros a confiar en Él también.


Vv. 9-16.Pase lo que pase, nada dañará al creyente, aunque se desaten problemas y aflicciones, no será para dañarlo, sino para su bien, aunque momentáneamente no sean causa de gozo sino de tristeza. Quienes conocen rectamente a Dios depositarán su amor en Él. Orando le invocan constantemente. Su promesa es que, a su debido tiempo, librará al creyente de la dificultad y, mientras tanto, está con él en la tribulación. El Señor administrará todas sus preocupaciones mundanas y preservará su vida en la tierra, en tanto cuanto sea bueno para él. Para animarse en esto, mira a Jesús. Vivirá lo suficiente hasta que haya acabado la obra para la cual fue enviado a este mundo, y esté listo para el cielo. ¿Quién desearía vivir un día más de lo que Dios tenga establecido para hacer alguna obra sea por Él o en Él? Un hombre puede morir joven, pero estar satisfecho con su vida. Pero el impío no está satisfecho ni siquiera con una vida larga. El conflicto del creyente termina en el largo plazo; ha terminado para siempre con los problemas, el pecado y la tentación.



Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Copyright © 1960 by American Bible Society

Comentario Bíblico de Matthew Henry

Autor: Matthew Henry, Traducido al castellano por Francisco la Cueva, Copyright © 1999 by The Editorial CLIE