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Bibliatodo Comentarios




Comentario Bíblico de Matthew Henry
1 Pedro 4

1. Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado,

2. para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

3. Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.

4. A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;

5. pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.

6. Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios.

7. Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.

8. Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.

9. Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.

10. Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

11. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

12. Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,

13. sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.

14. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

15. Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno;

16. pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.

17. Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

18. Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?

19. De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.

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1 Pedro 4

Vv. 1-6.Los mejores y más firmes argumentos contra el pecado se toman de los sufrimientos de Cristo. Él murió para destruir el pecado; y aunque se sometió jubilosamente a los peores sufrimientos, nunca dio lugar al menor pecado. Las tentaciones no podrían dominar si no fuera por la propia corrupción del hombre; pero los cristianos verdaderos hacen de la voluntad de Dios, no de sus propios deseos ni lujuria, la regla de su vida y de sus acciones. La conversión verdadera hace un cambio maravilloso en el corazón y en la vida. Altera la mente, el juicio, los afectos y la conducta. Cuando el hombre se convierte verdaderamente, le resulta muy triste pensar cómo pasó el tiempo pasado de su vida. Un pecado trae a otro. Aquí se mencionan seis pecados que dependen unos de otros. Deber del cristiano es no sólo guardarse de la maldad crasa, sino también de las cosas que conducen al pecado o que tienen apariencia de mal. El evangelio había sido predicado a los que desde entonces estaban muertos, que por el juicio carnal y orgulloso de los hombres impíos fueron condenados como malhechores, sufriendo algunos hasta la muerte. Pero siendo vivificados para la vida divina por el Espíritu Santo, vivieron para Dios como sus siervos devotos. Los creyentes no deben temer aunque el mundo se burle de ellos y les haga reproches.


Vv. 7-11.Muy cercana estaba la destrucción de la iglesia y la nación judía, anunciada por nuestro Salvador. El rápido acercamiento de la muerte y el juicio nos concierne a todos, a lo cual nuestras mentes son llevadas naturalmente por estas palabras. Nuestro próximo fin es un argumento poderoso para hacernos sobrios en todos los asuntos mundanos, y fervientes en la religión. Hay tantas cosas malas en todos, que Satanás prevalecerá para incitar divisiones y discordias, si el amor no cubre, excusa y perdona los errores y las faltas de los demás, por las cuales cada uno necesita la tolerancia del prójimo. Pero no tenemos que suponer que el amor cubrirá o enmendará los pecados de los que los practican, como para inducir a Dios a perdonarlos. La naturaleza de la obra cristiana, que es obra elevada y difícil, la bondad del Amo, y la excelencia de la recompensa, todo requiere que nuestros esfuerzos sean serios y fervientes. En todos los deberes y los servicios de la vida, debemos apuntar a la gloria de Dios como nuestro fin principal. Miserable e inestable es el que se aferra a sí mismo y se olvida de Dios; sólo está confundido por su mérito, ganancia y bajos fines, que a menudo se frustran y que, cuando los alcanza, él y ellos deben perecer juntos en poco tiempo. Pero el que se ha dado totalmente a Dios puede decir confiadamente que el Señor es su porción y que nada sino la gloria por Jesucristo es sólido y duradero: eso dura para siempre.


Vv. 12-19.El Espíritu Santo es glorificado con la paciencia y la fortaleza en el sufrimiento, con la dependencia de las promesas de Dios y por guardar la palabra que el Espíritu Santo ha revelado; pero es insultado y blasfemado por el desprecio y los reproches a los creyentes. Uno pensaría que las precauciones son innecesarias para los cristianos, pero sus enemigos los acusan falsamente de crímenes horribles. Hasta el mejor de los hombres necesita ser precavido contra el peso de los pecados. No hay consuelo en los sufrimientos cuando nos los acarreamos por nuestro propio pecado y necedad. Una época de calamidad universal se acerca, como lo predijo nuestro Salvador, Mateo xxiv, 9, 10. Si tales cosas acontecen en esta vida, ¡qué horrible será el día del juicio! -Verdad es que los justos apenas se salvan aun los que se proponen andar rectamente en los caminos de Dios. Esto no significa que el propósito y la obra de Dios sean inciertos; pero sólo alude a las grandes dificultades y encuentros duros del camino; que ellos pasan por tantas tentaciones y tribulaciones, por tantas luchas de fuera y tantos temores de dentro. Pero todas las dificultades externas serían como nada si no fuera por la lujuria y la corrupción interna. Estos son los peores impedimentos y dificultades. Si el camino del justo es tan duro, entonces, ¡cuán duro será el final del pecador impío que se complace en el pecado, y piensa que el justo es necio por todos sus dolores! -La única manera de mantener bien el alma es encomendarla a Dios por la oración y la perseverancia paciente en el bien hacer. Él vencerá todo para la ventaja definitiva del creyente.



Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Copyright © 1960 by American Bible Society

Comentario Bíblico de Matthew Henry

Autor: Matthew Henry, Traducido al castellano por Francisco la Cueva, Copyright © Spanish House Ministries | Unilit