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Bibliatodo Comentarios

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Comentario Bíblico de Matthew Henry
Apocalipsis 6

1. YMiré quando el Cordero vuo abierto el vno de los ſellos, y oy àl vno de los quatro animales diziendo como con vna boz de trueno, Ven, y vee.

2. Y miré, y heaqui vn cauallo blanco: y elque eſtaua ſentado encima del, tenia vn arco: y fuele dada vna corona, y ſalió viorioſo, para que tambien vencieße.

3. Y quando el vuo abierto el ſegundo ſe llo, oy el ſegundo animal que dezia: Ven, y vee.

4. Y ſalió otro cauallo bermejo, y alque eſtaua ſentado ſobre el, fue dado poder de quitar la paz de la tierra: y que ſe maten vnos à otros: y fue le dada vna grande eſpada.

5. Y quando el vuo abierto el terçero ſello, oy àl terçer animal que dezia: Ven, y mira. Y miré, y heaqui vn cauallo negro, y el que eſtaua ſentado encima del, tenia vn peſo en ſu mano.

6. Y oy vna boz en medio de los quatro animales, que dezia: Vn cheniz de trigo por vn denario: y tres chenizes de çeuada por vn denario: y no hagas daño àl vino, ni àl azeyte.

7. Y deſque el abrio el quarto ſello, oy la boz del quarto animal, que dezia: Ven, y vee.

8. Y miré, y heaqui vn cauallo amarillo: y elque eſtaua ſentado ſobre el, tenia por nõbre, Muerte: y el ynfierno le ſeguîa: y fuele dada poteſtad ſobre la quarta parte de la tierra, para matar con cuchillo, con hãbre, con mortandad, y cõ beſtias de la tierra.

9. Y quando el vuo abierto el quinto ſello, vide debaxo del altar las animas de los que auian ſido muertos por la palabra de Dios, y por el teſtimonio que ellos tenian.

10. Y clamauan à alta boz, diziendo: Haſta quando Señor, Sano y Verdadero, no juzgas, y vengas nueſtra ſangre de los que moran en la tierra?

11. Y fueronles dadas ſendas ropas blancas, y fueles dicho, que aun repoſaßen toda via vn poco de tiempo, haſta que ſus cõpañeros ſieruos fueßen cumplidos, y ſus hermanos que tambien auian de ſer muertos como ellos.

12. Y miré quando el abrió el ſexto ſello, y heaqui fue hecho vn gran terremoto: y el ſol fue hecho negro como vn ſaco de cilicio, y la luna fue hecha toda como ſangre.

13. Y las eſtrellas del cielo cayeron ſobre la tierra: como la higuera echa ſus higos, quando es mouida de gran viento.

14. Y el cielo ſe apartó como vn libro q̃ es embuelto: y todo monte y Iſlas fueron mouidas de ſus lugares.

15. Y los reyes de la tierra, y los principes, y los ricos, y los capitanes, y los fuertes, y todo ſieruo, y todo libre, ſe eſcõdieron en las cueuas, y entre las piedras delos montes.

16. Y dezian à los montes, y à las piedras, Caed ſobre noſotros, y eſcondednos de la cara de aquel q̃ eſta ſentado ſobre el throno, y de la yra del Cordero:

17. Porque el grã dia de ſu yra es venido, y quien podrá eſtar delante del?

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Apocalipsis 6

Vv. 1-8.Cristo, el Cordero, abre el primer sello. Nótese que sale un jinete en un caballo blanco. Al salir este caballo blanco parece que la intención es un tiempo de paz, o el progreso temprano de la religión cristiana; su salida con pureza en el tiempo en que su Fundador celestial mandó a sus apóstoles a enseñar a todas las naciones, agregando: ¡He aquí!, Yo estoy siempre con vosotros hasta el fin del mundo. La religión divina sale coronada, teniendo el favor divino sobre ella, armada espiritualmente contra sus enemigos, y destinada a ser victoriosa al final. Al abrir el segundo sello, aparece un caballo bermejo que significa juicios que hacen estragos. La espada de la guerra y la persecución es un juicio temible; quita la paz de la tierra, una de las mayores bendiciones; y los hombres que debieran amarse los unos a los otros, y ayudarse los unos a los otros, se dedican a matarse los unos a los otros. Tales escenas también siguieron a la pura era del cristianismo temprano, cuando, desechando la caridad y el vínculo de la paz, los líderes cristianos se dividieron entre sí, apelaron a la espada y se enredaron en la culpa. Al abrir el tercer sello, apareció un caballo negro: color que denota luto y ayes, tinieblas e ignorancia. El que lo montaba tenían un yugo [balanza en la versión 1960 de la Biblia] en su mano. Se hicieron intentos de poner un yugo de observancias supersticiosas a los discípulos. Al ir fluyendo el torrente del cristianismo y alejándose de su pura fuente, se fue corrompiendo más y más. Durante el avance de este caballo negro, las necesidades de la vida estarían a precios exagerados y las cosas más costosas no debían ser dañadas. Conforme al lenguaje profético, estos artículos significaban el alimento del saber religioso, por el cual se sustentan las almas de los hombres para la vida eterna; tales como los que somos invitados a comprar, Isaías lv, 1. Pero cuando se desparraman sobre el mundo cristiano las nubes negras de la ignorancia y la superstición, denotadas por el caballo negro, el conocimiento y la práctica de la religión verdadera se vuelve escaso. Cuando la gente odia su alimento espiritual, Dios puede privarlos, con justicia, de su pan diario. El hambre de pan es un juicio terrible, pero el hambre de la palabra lo es más. Al abrir el cuarto sello, salió otro caballo, de color amarillo, pálido. El jinete era la muerte, el rey de los terrores. Los asistentes o seguidores de este rey de los terrores, el infierno, el estado de la miseria eterna para todos los que mueren en sus pecados; en las épocas de la destrucción general, son multitudes las que se van a la fosa sin estar preparados. El período del cuarto sello es uno de gran carnicería y devastación, que destruye lo que pueda traer felicidad a la vida, asolando las vidas espirituales de los hombres. Así, pues, el misterio de iniquidad fue completado, y su poder extendidos sobre las vidas y las conciencias de los hombres. No se puede discernir las fechas exactas de estos cuatro sellos, porque los cambios fueron graduales. Dios les dio poder, esto es, los hizo instrumentos de su ira o de juicios: todas las calamidades públicas están bajo su mando; sólo avanzan cuando Dios las manda y no van más allá de lo que Él permite.


Vv. 9-11.La visión del apóstol al abrirse el quinto sello fue muy impresionante. Vio las almas de los mártires debajo del altar; al pie del altar del cielo, a los pies de Cristo. Los perseguidores sólo pueden matar el cuerpo; después de eso, no es más lo que pueden hacer; el alma vive. Dios ha provisto un buen lugar en el mundo mejor para los que son fieles hasta la muerte. No es su propia muerte, sino el sacrificio de Cristo lo que les da entrada al cielo. La causa por la que sufrieron fue la palabra de Dios: lo mejor que puede hacer todo hombre es dar su vida por ella; la fe en la palabra de Dios, y la confesión de esa fe que no es removida. Ellos encomiendan su causa a aquel a quien pertenece la venganza. El Señor es el consolador de Sus siervos acongojados y preciosa es la sangre de ellos ante sus ojos. Como la medida del pecado de sus perseguidores se está llenando, así mismo el número de los siervos perseguidos y martirizados de Cristo. Cuando esta se llene, Dios enviará tribulación a los que los perturban y felicidad y reposo sin interrupción a los que son perturbados.


Vv. 12-17.Cuando se abrió el sexto sello hubo un gran terremoto. Los fundamentos de las iglesias y de los estados serán remecidos en forma terrible. Tales descripciones figuradas tan osadas de los grandes cambios abundan en las profecías de la Escritura, porque estos sucesos son emblemas y declaran el fin del mundo y el día del juicio. El espanto y el terror cogerán a toda clase de hombres. Ni las grandes riquezas, el valor ni la fuerza pueden sostener a los hombres en aquel momento. Ellos estarían contentos de no ser vistos más; sí, de no tener existencia. Aunque Cristo sea un Cordero, puede airarse y la ira del Cordero es excesivamente espantosa; porque si nuestro enemigo es el mismo Redentor, que apacigua la ira de Dios, ¿dónde hallaremos un amigo que alegue por nosotros? Como los hombres tienen sus momentos de oportunidad y sus temporadas de gracia, así Dios tiene su día de ira justa. Parece que aquí se representa el derrumbamiento del paganismo del imperio romano. Se describe a los idólatras ocultándose en sus cuevas y cavernas secretas, buscando vanamente escapar de la destrucción. En tal día, cuando los signos de los tiempos muestren, a los que creen en la palabra de Dios, que el Rey de reyes se acerca, los cristianos están llamados a un rumbo decidido y a confesar denodadamente a Cristo y su verdad ante sus congéneres. Sea lo que sea que tengan que soportar, el desprecio del hombre, de corta duración, debe soportarse más que la vergüenza que es eterna.



La Biblia del Oso 1559

Casiodoro de Reina © Versión de Dominio Público.

Comentario Bíblico de Matthew Henry

Autor: Matthew Henry, Traducido al castellano por Francisco la Cueva, Copyright © Spanish House Ministries | Unilit



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