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Bibliatodo Comentarios

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Comentario Bíblico de Matthew Henry
Levítico 1

1. El Señor llamó a Moisés y le habló desde la *Tienda de reunión. Le ordenó

2. que les dijera a los israelitas: 'Cuando alguno de ustedes traiga una ofrenda al Señor, deberá presentar un animal de ganado vacuno u ovino.

3. 'Si el animal que ofrece en *holocausto es de ganado vacuno, deberá presentar un macho sin defecto, a la entrada de la Tienda de reunión. Así será aceptable al Señor.

4. Pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima, la cual le será aceptada en su lugar y le servirá de *propiciación.

5. Después degollará el novillo ante el Señor, y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tomarán la sangre y la derramarán alrededor del altar que está a la entrada de la Tienda de reunión.

6. Luego desollará la víctima del holocausto y la cortará en trozos.

7. Los hijos de Aarón, los sacerdotes, harán fuego sobre el altar y le echarán leña;

8. después acomodarán los trozos sobre la leña encendida del altar, junto con la cabeza y el sebo.

9. Las entrañas y las patas se lavarán con agua, y el sacerdote lo quemará todo en el altar. Es un holocausto, una ofrenda presentada por fuego de aroma grato al Señor.

10. 'Si alguien ofrece un holocausto de ganado ovino, sea de corderos o de cabras, deberá presentar un macho sin defecto.

11. Lo degollará ante el Señor, en el costado norte del altar, y los hijos de Aarón, los sacerdotes, derramarán la sangre alrededor del altar.

12. Luego lo cortará en trozos, los cuales el sacerdote acomodará sobre la leña encendida del altar, junto con la cabeza y el sebo.

13. Las entrañas y las patas se lavarán con agua, y el sacerdote lo tomará todo y lo quemará en el altar. Es un holocausto, una ofrenda presentada por fuego de aroma grato al Señor.

14. 'Si alguien ofrece al Señor un holocausto de ave, deberá presentar una tórtola o un pichón de paloma.

15. El sacerdote llevará el ave al altar y le arrancará la cabeza, y luego la quemará en el altar. Después exprimirá la sangre en un costado del altar,

16. y le quitará también el buche y las entrañas, y los arrojará hacia el costado oriental del altar, donde se echa la ceniza.

17. Después la desgarrará por las alas, pero sin arrancárselas. Entonces el sacerdote la quemará en el altar, sobre la leña encendida. Es un holocausto, una ofrenda presentada por fuego de aroma grato al Señor.

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Levítico 1

Vv. 1, 2.La ofrenda de sacrificios era una ordenanza para la religión verdadera, desde la caída del hombre hasta la venida de Cristo. Pero parece que no hubo reglamentos muy detallados hasta que los israelitas estuvieron en el desierto. El designio general de estas leyes es claro. Los sacrificios tipificaban a Cristo; además eran sombras del deber, carácter, privilegio y comunión del creyente con Dios. Casi no hay algo que la Escritura diga del Señor Jesús que, además, no tenga referencia a su pueblo. Este libro empieza con las leyes de los sacrificios; los más antiguos eran los holocaustos, sobre los cuales Dios da órdenes a Moisés en este pasaje. Se da por sentado que el pueblo estaba dispuesto a traer ofrendas al Señor. La luz misma de la naturaleza dirige al hombre de una u otra manera para honrar a su Hacedor como su Señor. Los sacrificios fueron ordenados inmediatamente después de la caída.


Vv. 3-9.En la correcta ejecución de las ordenanzas levíticas, los misterios del mundo espiritual son representados por los objetos naturales correspondientes. En sus ritos se exhiben sucesos futuros. Sin esto, todo el conjunto parecerá un ceremonial sin sentido. -¿Hay en estas cosas un tipo de los sufrimientos del Hijo de Dios, que iba a ser un sacrificio por los pecados de todo el mundo? Quemar el cuerpo de un animal solo era una débil representación de la miseria eterna, que todos merecemos, y que nuestro bendito Señor llevó en su cuerpo y en su alma, cuando murió bajo la carga de nuestras iniquidades. Obsérvese: -1. La bestia que se ofrendaba debía ser sin defecto . Esto significaba la fuerza y pureza que había en Cristo y la vida santa que debe haber en su pueblo. 2. El propietario debía ofrecerlo por propia y libre voluntad . Lo que se hace en la religión para agradar a Dios debe hacerse por amor. Cristo se ofrendó voluntariamente por nosotros. 3. Debía ofrecerse en la puerta del tabernáculo donde estaba el altar de bronce del holocausto, que santificaba la dádiva: debía ofrecerlo en la puerta como quien es indigno de entrar y reconociendo que un pecador no puede tener comunión con Dios, sino por el sacrificio. 4. El ofrendante debía poner su mano sobre la cabeza de la ofrenda significando con ello su deseo y esperanza de ser aceptado, de su parte, como expiación por él. 5. El sacrificio tenía que ser muerto delante el Señor , en forma ordenada y para honrar a Dios. Significaba también que en el cristiano debe ser crucificada la carne con sus afectos corruptos y sus concupiscencias. 6. Los sacerdotes tenían que rociar la sangre sobre el altar ; puesto que la sangre es la vida, es ella la que hace expiación. Esto representa la pacificación y purificación de nuestra conciencia, por medio del rociamiento de la sangre de Jesucristo sobre ella, por fe. 7. El animal tenía que ser partido en varios pedazos y, luego, ser quemado sobre el altar. La quema del sacrificio representa los agudos sufrimientos de Cristo y el afecto devoto con que, como fuego santo, el cristiano debe ofrecerse completamente, espíritu, alma y cuerpo a Dios. 8. Se dice que esto era una ofrenda de olor grato . Como acto de obediencia a un mandato divino, y como tipo de Cristo, era agradable a Dios; los sacrificios espirituales de los creyentes son aceptables para Dios por medio de Cristo, 1 Pedro ii, 5.


Vv. 10-17.Los que no podían ofrendar un vacuno tenían que traer una oveja o una cabra; los que no podían hacer eso eran aceptados por Dios si traían una tórtola o un palomino. Las criaturas escogidas para el sacrificio tenían que ser mansas, delicadas e inofensivas para mostrar la inocencia y mansedumbre que hubo en Cristo, y que debe haber en los cristianos. La ofrenda del pobre es tan tipo de la expiación de Cristo como los sacrificios más caros, y expresaba tan completamente como los otros el arrepentimiento, fe y devoción a Dios. No tenemos excusa si rehusamos el culto a Dios agradable y racional ahora requerido. Pero no podemos ofrecer el sacrificio de un corazón quebrantado, o de alabanza y acción de gracias, así como un israelita no podía ofrendar un vacuno o cabra, si Dios no se daba a sí mismo primero. Mientras más hagamos en el servicio del Señor, más obligados estamos con Él, por su voluntad, la capacitación y la oportunidad. En muchas cosas Dios deja que nosotros fijemos lo que deberá gastarse en su servicio, sea de nuestro tiempo o de nuestra sustancia; sin embargo, cuando la providencia de Dios haya dado mucho a un hombre, no se aceptarán ofrendas magras, pues no son expresiones correctas de una mente bien dispuesta. Consagrémonos a su servicio en cuerpo y alma, sea lo que fuere que nos pida que demos, aventuremos, hagamos o suframos por amor a Él.



Nueva Versión Internacional (NVI)

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Comentario Bíblico de Matthew Henry

Autor: Matthew Henry, Traducido al castellano por Francisco la Cueva, Copyright © Spanish House Ministries | Unilit



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