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Comentario Bíblico de Matthew Henry
Hageo 1

1. El día primero del mes sexto del segundo año del rey Darío, vino palabra del Señor por medio del profeta Hageo a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac:

2. 'Así dice el Señor *Todopoderoso: Este pueblo alega que todavía no es el momento apropiado para ir a reconstruir la casa del Señor. '

3. También vino esta palabra del Señor por medio del profeta Hageo:

4. '¿Acaso es el momento apropiado para que ustedes residan en casas techadas mientras que esta casa está en ruinas?'

5. Así dice ahora el Señor Todopoderoso: '¡Reflexionen sobre su proceder!

6. 'Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco; comen, pero no quedan satisfechos; beben, pero no llegan a saciarse; se visten, pero no logran abrigarse; y al jornalero se le va su salario como por saco roto.'

7. Así dice el Señor Todopoderoso: '¡Reflexionen sobre su proceder!

8. 'Vayan ustedes a los montes; traigan madera y reconstruyan mi casa. Yo veré su reconstrucción con gusto, y manifestaré mi gloria dice el Señor.

9. 'Ustedes esperan mucho, pero cosechan poco; lo que almacenan en su casa, yo lo disipo de un soplo. ¿Por qué? ¡Porque mi casa está en ruinas, mientras ustedes sólo se ocupan de la suya! afirma el Señor Todopoderoso.

10. 'Por eso, por culpa de ustedes, los cielos retuvieron el rocío y la tierra se negó a dar sus productos.

11. Yo hice venir una sequía sobre los campos y las montañas, sobre el trigo y el vino nuevo, sobre el aceite fresco y el fruto de la tierra, sobre los animales y los hombres, y sobre toda la obra de sus manos.'

12. Zorobabel hijo de Salatiel, el sumo sacerdote Josué hijo de Josadac, y todo el resto del pueblo, obedecieron al Señor su Dios, es decir, obedecieron las palabras del profeta Hageo, a quien el Señor su Dios había enviado. Y el pueblo sintió temor en la presencia del Señor.

13. Entonces Hageo su mensajero comunicó al pueblo el mensaje del Señor: 'Yo estoy con ustedes. Yo, el Señor, lo afirmo.'

14. Y el Señor inquietó de tal manera a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac, y a todo el resto del pueblo, que vinieron y empezaron a trabajar en la casa de su Dios, el Señor Todopoderoso.

15. Era el día veinticuatro del mes sexto del segundo año del rey Darío.

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Hageo 1

Vv. 1-11.Obsérvese el pecado de los judíos después de regresar del cautiverio en Babilonia. Los empleados por Dios pueden ser sacados de su obra por una tormenta, pero deben retornar a ella. No dijeron que no construirían un templo sino, no todavía. Así, pues, los hombres no dicen que nunca se arrepentirán ni se reformarán, ni serán religiosos sino, no todavía. Así queda sin hacer el gran negocio para hacer el cual fuimos mandados al mundo. Hay en nosotros la tendencia a pensar mal de los desalientos en nuestro deber como si fueran una exoneración de nuestro deber cuando son sólo para probar nuestro coraje y fe. Descuidaron la edificación de la casa de Dios para tener más tiempo y dinero para las cosas mundanas. Para que el castigo corresponda al pecado, la pobreza que pensaron evitar no edificando el templo, Dios la trajo por no edificarlo. Se han pensado muchas buenas obras, pero no se han hecho porque los hombres supusieron que no había sido el tiempo apropiado. Así, pues, los creyentes dejan pasar las oportunidades de ser útiles, y los pecadores demoran los beneficios para sus almas hasta que es demasiado tarde. Si trabajamos sólo para la comida que perece, como aquí los judíos, corremos el riesgo de perder nuestro esfuerzo, pero estamos seguros que no será en vano en el Señor, si trabajamos por la comida que a vida eterna permanece. Si deseamos tener el consuelo y la continuidad de los goces temporales, debemos tener a Dios como Amigo nuestro. Véase también Lucas xii. 33. Cuando Dios cruza nuestros asuntos temporales y nos topamos con problemas y desilusiones, encontramos que la causa es que la obra que tenemos que hacer para Dios y por nuestras almas, se deja sin hacer y buscamos nuestras cosas más que las cosas de Cristo. ¡Cuántos que dicen que no se pueden dar el lujo de dar para obras de piedad o caridad, suelen dar diez veces más para gastos innecesarios en sus casas y en sí mismos! Ajenos a sus propios intereses son los que se preocupan mucho por adornar y enriquecer sus casas, mientras el templo de Dios en sus corazones está desperdiciado. El gran interés de cada uno es aplicarse al deber necesario de examinarse a sí mismo y tener comunión con nuestros propios corazones acerca de nuestro estado espiritual. El pecado es por lo que debemos responder; el deber es lo que debemos hacer. Pero muchos de los rápidos para mirar los caminos ajenos, son negligentes con el propio. Si se ha descuidado un deber no hay razón para seguir descuidándolo. Cualquiera sea la cosa en que Dios se complazca cuando está hecha, nosotros debemos complacernos en hacerla. Que los que postergaron su regreso a Dios, retornen con todo su corazón mientras haya tiempo.


Vv. 12-15.El pueblo regresó a Dios por el camino del deber. Al asistir a los ministros de Dios debemos respetar a Aquel que los envió. La palabra del Señor tiene éxito cuando, por su gracia, Él despierta nuestros espíritus para cumplirla. Es en el día del poder divino que somos hechos voluntarios. Cuando Dios tiene obra que hacer, encontrará a los hombres o los hará aptos para ella. Cada uno ayudó como era su habilidad; y esto hicieron con respeto al Señor su Dios.-Los que han perdido tiempo, tienen que redimirlo; y mientras más tiempo hemos saqueado con necedad, más apresurados debemos estar. Dios los encontró en el camino de la misericordia. Los que trabajan para Él, lo tienen a Él consigo; y si Él está por nosotros, ¿quién puede estar contra nosotros? Esto debiera alentarnos a ser diligentes.



Nueva Versión Internacional (NVI)

La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional® NVI® Copyright © 1999 by Biblica, Inc.® Used by permission. All rights reserved worldwide.

Comentario Bíblico de Matthew Henry

Autor: Matthew Henry, Traducido al castellano por Francisco la Cueva, Copyright © Spanish House Ministries | Unilit



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