- Anuncios -
x

Bibliatodo Comentarios




Comentario Bíblico de Matthew Henry
Juan 2

1. Jesús cambia el agua en vino Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús se encontraba allí.

2. También habían sido invitados a la boda Jesús y sus discípulos.

3. Cuando el vino se acabó, la madre de Jesús le dijo: -Ya no tienen vino.

4. -Mujer, ¿eso qué tiene que ver conmigo? -respondió Jesús-. Todavía no ha llegado mi hora.

5. Su madre dijo a los sirvientes: -Hagan lo que él les ordene.

6. Había allí seis tinajas de piedra, de las que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada una cabían unos cien litros.[h]

7. Jesús dijo a los sirvientes: -Llenen de agua las tinajas. Y los sirvientes las llenaron hasta el borde.

8. -Ahora saquen un poco y llévenlo al encargado del banquete -les dijo Jesús. Así lo hicieron.

9. El encargado del banquete probó el agua convertida en vino sin saber de dónde había salido, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Entonces llamó aparte al novio

10. y le dijo: -Todos sirven primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido mucho, entonces sirven el más barato; pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.

11. Ésta, la primera de sus señales, la hizo Jesús en Caná de Galilea. Así reveló su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

12. Después de esto Jesús bajó a Capernaúm con su madre, sus hermanos y sus discípulos, y se quedaron allí unos días.

13. Jesús purifica el templo 2:14-16-Mt 21:12-13; Mr 11:15-17; Lc 19:45-46 Cuando se aproximaba la Pascua de los judíos, subió Jesús a Jerusalén.

14. Y en el templo[i] halló a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, e instalados en sus mesas a los que cambiaban dinero.

15. Entonces, haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos del templo, juntamente con sus ovejas y sus bueyes; regó por el suelo las monedas de los que cambiaban dinero y derribó sus mesas.

16. A los que vendían las palomas les dijo: -¡Saquen esto de aquí! ¿Cómo se atreven a convertir la casa de mi Padre en un mercado?

17. Sus discípulos se acordaron de que está escrito: «El celo por tu casa me consumirá.»[j]

18. Entonces los judíos reaccionaron, preguntándole: -¿Qué señal puedes mostrarnos para actuar de esta manera?

19. -Destruyan este templo -respondió Jesús-, y lo levantaré de nuevo en tres días.

20. -Tardaron cuarenta y seis años en construir este templo, ¿y tú vas a levantarlo en tres días?

21. Pero el templo al que se refería era su propio cuerpo.

22. Así, pues, cuando se levantó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de lo que había dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús.

23. Mientras estaba en Jerusalén, durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía.

24. En cambio Jesús no les creía porque los conocía a todos;

25. no necesitaba que nadie le informara nada[k] acerca de los demás, pues él conocía el interior del ser humano.

×
Juan 2

Vv. 1-11.Es muy deseable que cuando haya un matrimonio Cristo lo reconozca y lo bendiga. Los que quieran tener a Cristo consigo en su matrimonio deben invitarlo por medio de la oración y Él vendrá. Mientras estamos en este mundo nos hallamos, a veces, en aprietos aun cuando creemos estar en abundancia. Había una necesidad en la fiesta de bodas. Los que son dados a preocuparse por las cosas del mundo deben esperar problemas y contar con el desencanto. Cuando hablamos a Cristo debemos exponer con humildad nuestro caso ante Él y, luego, encomendarnos a Él para que haga como le plazca. No hubo falta de respeto en la respuesta de Cristo a su madre. Usó la misma palabra cuando le habló con afecto desde la cruz, pero es testimonio presente contra la idolatría de las épocas posteriores que rinde honores indebidos a su madre. Su hora llega cuando no sabemos qué hacer. La tardanza de la misericordia no es una negación de las oraciones. Los que esperan los favores de Cristo deben obedecer sus órdenes con prontitud. El camino del deber es el camino a la misericordia, y no hay que objetar los métodos de Cristo. El primero de los milagros de Moisés fue convertir agua en sangre, Exodo vii, 20; el principio de los milagros de Cristo fue convertir agua en vino, lo cual puede recordarnos la diferencia que hay entre la ley de Moisés y el evangelio de Cristo. Él demuestra que beneficia con consuelos de la creación a todos los creyentes verdaderos y que a ellos los convierte en verdadero consuelo. Las obras de Cristo son todas para bien. ¿Ha convertido tu agua en vino, te dio conocimiento y gracia? Es para aprovecharlo; por tanto, saca ahora y úsalo. Era el mejor vino. Las obras de Cristo se recomiendan por sí mismas aun ante quienes no conocen a su Autor. Lo que es producido por milagro siempre ha sido lo mejor de su clase. Aunque con esto Cristo permite el uso correcto del vino, no anula en lo más mínimo su advertencia de que nuestros corazones, en ningún momento, se carguen con glotonería ni embriaguez, Lucas xxi, 34. Aunque no tenemos que ser melindrosos para festejar con nuestras amistades en ocasiones apropiadas, de todos modos, toda reunión social debe realizarse de tal modo que podamos invitar a reunise con nosotros al Redentor, si ahora estuviera en la tierra; toda liviandad, lujuria y exceso le ofenden.


Vv. 12-22.La primera obra pública en que hallamos a Cristo es expulsar del templo a los cambistas que los codiciosos sacerdotes y dirigentes apoyaban para que convirtieran en mercado sus atrios. Los que ahora hacen de la casa de Dios un mercado, son los que tienen sus mentes llenas con el interés por los negocios del mundo cuando asisten a los ejercicios religiosos, o los que desempeñan oficios divinos por amor a una ganancia. Habiendo purificado el templo, Cristo dio una señal a los que le pidieron que probara su autoridad para actuar: Anuncia su muerte por la maldad de los judíos. Destruid este templo. Yo os permitiré destruirlo. Anuncia su resurrección por su propio poder: En tres días lo levantaré. Cristo volvió a la vida por su poder. Los hombres se equivocan cuando entienden literalmente cuando las Escrituras hablan figuradamente. Cuando Jesús resucitó de entre los muertos, sus discípulos recordaron que había dicho esto. Mucho ayuda a nuestro entendimiento de la palabra divina que observemos el cumplimiento de las Escrituras.


Vv. 23-25.Nuestro Señor conocía a todos los hombres, su naturaleza, sus disposiciones, sus afectos y sus intenciones, de una manera que nosotros no conocemos a nadie, ni siquiera a nosotros mismos. Conoce a sus astutos enemigos, y todos sus proyectos secretos; a sus amigos falsos y su verdadero carácter. Él sabe quienes son verdaderamente suyos, conoce su rectitud, y conoce sus debilidades. Sabemos lo que los hombres hacen; Cristo sabe lo que hay en ellos, Él prueba el corazón. Cuidado con una fe muerta o una profesión de fe formal: No hay que confiar en los profesantes carnales y vacíos, y aunque los hombres se impongan a otros o a sí mismos, no pueden imponerse al Dios que escudriña el corazón.



Nueva Versión Internacional (NVI)

La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional® NVI® Copyright © 1999 by Biblica, Inc.® Used by permission. All rights reserved worldwide.

Comentario Bíblico de Matthew Henry

Autor: Matthew Henry, Traducido al castellano por Francisco la Cueva, Copyright © Spanish House Ministries | Unilit