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Comentario Bíblico de Matthew Henry
Proverbios 15

1. La respuesta amable calma el enojo; la respuesta violenta lo excita más.

2. De la lengua de los sabios brota sabiduría; de la boca de los necios, necedades.

3. El Señor está en todo lugar vigilando a los buenos y a los malos.

4. La lengua amable es un árbol de vida; la lengua perversa hace daño al espíritu.

5. El necio desprecia la corrección de su padre; el que la atiende, demuestra inteligencia.

6. Gran abundancia hay en casa del hombre honrado, pero al malvado no le aprovechan sus ganancias.

7. Los sabios esparcen sabiduría con sus labios; los necios, con su mente, hacen todo lo contrario.

8. El Señor no soporta las ofrendas de los malvados, pero recibe con agrado la oración de los justos.

9. El Señor no soporta la conducta de los malvados, pero ama a quien vive una vida recta.

10. Al que deja el buen camino se le corrige con dureza; el que odia la reprensión, morirá.

11. Si a la vista del Señor están la muerte y el sepulcro, ¡con mayor razón los pensamientos de los hombres!

12. El insolente no ama al que le reprende, ni busca la compañía de los sabios.

13. Corazón alegre, cara feliz; corazón enfermo, semblante triste.

14. La mente inteligente busca el saber, pero los necios se alimentan de necedades.

15. Para quien está afligido, todos los días son malos; para quien está contento, son una fiesta constante.

16. Más vale ser pobre y honrar al Señor, que ser rico y vivir angustiado.

17. Más vale comer verduras con amor, que carne de res con odio.

18. El que es impulsivo provoca peleas; el que es paciente las apacigua.

19. Para el perezoso, el camino está lleno de espinas; para el hombre recto, el camino es amplia calzada.

20. El hijo sabio alegra a sus padres; el hijo necio los menosprecia.

21. El imprudente goza con su necedad; el inteligente corrige sus propios pasos.

22. Cuando no hay consulta, los planes fracasan; el éxito depende de los muchos consejeros.

23. ¡Qué grato es hallar la respuesta apropiada, y aún más cuando es oportuna!

24. El camino de la vida va cuesta arriba, y libra al sabio de bajar al sepulcro.

25. El Señor destruye la casa del orgulloso, pero mantiene invariable la propiedad de la viuda.

26. El Señor no soporta los planes malvados, pero le agradan las palabras sin malicia.

27. El que se da a la codicia arruina su propia casa, pero el que rechaza el soborno, vivirá.

28. El hombre justo piensa lo que ha de responder, pero el malvado lanza maldad por la boca.

29. El Señor se aleja de los malvados, pero atiende a la oración de los justos.

30. Los ojos radiantes alegran el corazón; las buenas noticias dan nuevas fuerzas.

31. El que atiende a la reprensión que da vida, tendrá un lugar entre los sabios.

32. El que desprecia la corrección no se aprecia a sí mismo; el que atiende a la reprensión adquiere entendimiento.

33. El honrar al Señor instruye en la sabiduría; para recibir honores, primero hay que ser humilde.

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Proverbios 15

V. 1.Una buena causa será mejor alegada con mansedumbre que con pasión. Nada incita más la ira que las palabras injuriosas.


V. 2.El que tiene conocimiento debe usarlo con rectitud para el bien del prójimo.


V. 3.Los pecados, los servicios y las penas secretas están bajo los ojos de Dios. Esto habla de consuelo a los santos y terror a los pecadores.


V. 4.Una lengua buena es sanadora para la conciencia herida, a la que consuela; para las almas enfermas de pecado, a las que da convicción de pecado; y para las partes en desacuerdo a las cuales reconcilia.


V. 5.Si se desprecia la instrucción, reprende a los hombres en vez de tolerar que vayan tranquilos por el camino a la destrucción.


V. 6.La riqueza de los mundanos aumenta sus temores y sospechas, añade fortaleza a sus pasiones y vuelve más inquietante el temor de la muerte.


V. 7.Usamos correctamente el conocimiento cuando lo difundimos; pero el corazón del necio nada que sea bueno tiene para difundir.


Vv. 8, 9.El impío pone otras cosas en el lugar de la expiación de Cristo o en el lugar de la santa obediencia. Las gracias de orar son su dádiva, y la obra de su Espíritu, con lo cual Él se complace.


V. 10.El que odia la reprensión perecerá en sus pecados, puesto que no los abandonará.


V. 11.Nada hay que pueda ocultarse de los ojos de Dios, ni siquiera los pensamientos del hombre.


V. 12.El burlador no tolera pensar seriamente dentro de su propio corazón.


V. 13.El espíritu sombrío, impaciente e ingrato, brotando del orgullo y de la indebida ligazón a los objetos del mundo, hace que el hombre esté intranquilo consigo mismo y el prójimo.


V. 14.El hombre sabio procura ganar más sabiduría, creciendo en gracia y en el conocimiento de Cristo. Pero la mente carnal reposa contenta halagándose a sí misma.


V. 15.Algunos están en mucha aflicción y con espíritu acongojado. Hay que compadecer, orar y consolar a tales personas. Hay otros que sirven a Dios con corazón contento y ello impulsa su obediencia, pero ellos deben regocijarse con temor.


Vv. 16, 17.Los creyentes suelen tener lo suficiente, cuando los ojos del mundo ven que hay poco; el Señor está con ellos, sin las preocupaciones, los problemas y las tentaciones que van unidos a la riqueza del impío.


V. 18.El que es tardo para enojarse, no sólo impide la discordia; la apacigua si se enciende.


V. 19.Los que no ponen el corazón en su trabajo, pretenden que no pueden hacer su obra sin dificultades ni peligros. Así muchos viven siempre dudando de su estado, porque siempre descuidan un deber.


V. 20.Los que tratan a un padre o madre ancianos con desprecio o negligencia, muestran su necedad.


V. 21.Los verdaderamente sabios, se ocupan de que sus pensamientos, palabras y obras sean regulares, sinceras y santas.


V. 22.Si los hombres no se dan el tiempo y el trabajo de deliberar no es probable que hagan que pase algo.


V. 23.La sabiduría se necesita para adaptar nuestro hablar a la ocasión.


V. 24.Un hombre bueno deposita sus afectos en las cosas de arriba; su camino se dirige directamente allá.


V. 25.El orgullo es la ruina de multitudes. Pero Dios sostiene a los afligidos.


V. 26.Los pensamientos de los impíos ofenden a Aquel que conoce el corazón.


V. 27.El codicioso no deja que nadie de su familia repose o disfrute. La codicia de ganancia suele tentar a entrar en proyectos que traen ruina.


V. 28.El hombre bueno resulta ser hombre sabio por esto: gobierna bien su lengua.


V. 29.El mismo Dios se distancia de quienes lo desafían.


V. 30.¡Cuán delicioso es para el alma humillada oír el buen testimonio de la salvación por el Señor Jesucristo!


V. 31.La reprensión fiel y amistosa ayuda a la vida espiritual y guía a la vida eterna.


V. 32.Los pecadores subestiman su alma; por tanto, prefieren el cuerpo al alma y dañan el alma para complacer al cuerpo.


V. 33.El temor del Señor nos dispondrá a escudriñar las Escrituras con reverencia; y nos hará seguir la dirección del Espíritu Santo. Cuando depositamos humildemente toda nuestra dependencia en la gracia de Dios, somos exaltados en la justicia de Cristo.



Dios Habla Hoy (DHH)

Dios habla hoy ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, 1966, 1970, 1979, 1983, 1996.

Comentario Bíblico de Matthew Henry

Autor: Matthew Henry, Traducido al castellano por Francisco la Cueva, Copyright © Spanish House Ministries | Unilit