Apocalipsis 1 - Biblia de Jerusalen1 Revelación de Jesucristo; se la concedió Dios para manifestar a sus siervos=lo que ha de suceder=pronto; y envió a su Ángel para dársela a conocer a su siervo Juan, 2 el cual ha atestiguado la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo: todo lo que vio. 3 Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profecía y guarden lo escrito en ella, porque el Tiempo está cerca. 4 Juan, a las siete Iglesias de Asia. Gracia y paz a vosotros de parte de «Aquel que es, que era y que va a venir», de parte de los siete Espíritus que están ante su trono, 5 y de parte de Jesucristo,=el Testigo fiel, el Primogénito=de entre los muertos,=el Príncipe de los reyes de la tierra.=Al que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados 6 y ha hecho de nosotros=un Reino de Sacerdotes=para su Dios y Padre, a él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén. 7 Mirad,=viene acompañado de nubes:=todo ojo le verá, hasta=los que le traspasaron,=y=por él harán duelo todas las razas=de la tierra. Sí. Amén. 8 Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, «Aquel que es, que era y que va a venir», el Todopoderoso. 9 Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús. 10 Caí en éxtasis el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz, como de trompeta, que decía: 11 «Lo que veas escríbelo en un libro y envíalo a las siete Iglesias: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea». 12 Me volví a ver qué voz era la que me hablaba y al volverme, vi siete candeleros de oro, 13 y en medio de los candeleros=como a un Hijo de hombre,=vestido de una túnica talar, ceñido al talle con un=ceñidor de oro.= 14 =Su cabeza y sus cabellos eran blancos, como la lana blanca,=como la nieve;=sus ojos como=llama de=fuego=; 15 =sus pies parecían de metal=precioso acrisolado en el horno;=su voz como voz de grandes aguas.= 16 Tenía en su mano derecha siete estrellas, y de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro, como el sol cuando brilla con toda su fuerza. 17 Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto. El puso su mano derecha sobre mí diciendo: «No temas, soy yo,=el Primero y el Ultimo,= 18 el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la Muerte y del Hades. 19 Escribe, pues, lo que has visto: lo que ya es y=lo que va a suceder más tarde.= 20 La explicación del misterio de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha y de los siete candeleros de oro es ésta: las siete estrellas son los Ángeles de las siete Iglesias, y los siete candeleros son las siete Iglesias. |